La tarea ahora es transformar ese potencial en resultados concretos, porque detrás de cada indicador de desempleo hay miles de familias que esperan respuestas.
Sin duda, es un dato que preocupa en la Región del Biobío. Se trata de la tasa de desocupación que, en el trimestre abril-mayo-junio, alcanzó un 10,4%, según lo señalado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Una cifra que no se veía desde la pandemia, cuando superó el 13% a nivel local.
Este escenario representa un ascenso de 1,1 puntos porcentuales en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (1,3%) fue mayor en comparación con la presentada por las personas ocupadas (0,1%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron un 13,5%.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 11,3%, con un incremento de 1 punto porcentual en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa de desocupación fue de 9,7%, con un alza de 1,2 puntos porcentuales en el mismo período.
A nivel del Biobío, hubo cuestionamientos del gobernador regional, Sergio Giacaman, respecto de la centralización de las políticas públicas estatales en desmedro de las regiones.
“Es un indicador realmente preocupante; es el peor de los últimos años en nuestra región. Y la verdad tiene que ver con un nivel central absolutamente desconectado de la región, un gobierno que se fue con un plan de fortalecimiento que no fortaleció a nadie y un gobierno que viene llegando y que anuncia un plan de inversiones centrado principalmente en Santiago”, dijo Giacaman.
En ese contexto, la autoridad regional explicó que desde 2024 ha planteado la necesidad de que lleguen más recursos a la zona para concretar diversas iniciativas orientadas a la generación de empleo. Hace pocas semanas, el Gore también anunció un plan con más de $32 mil millones y 157 iniciativas en las 33 comunas, además de una mesa de trabajo para convertir a la región en una plataforma logística, corredor bioceánico y capital de la reactivación económica.
A lo anterior se suma que el Ejecutivo lanzó durante esta semana un Plan de Infraestructura Nacional que, según aclararon desde el MOP, podría generar alrededor de 22 mil plazas laborales en la región.
Asimismo, la magnitud de las cifras exige respuestas concretas y oportunas. El Biobío cuenta con capacidades productivas, industriales y logísticas que le permiten aspirar a un desarrollo mucho mayor. La tarea ahora es transformar ese potencial en resultados concretos, porque detrás de cada indicador de desempleo hay miles de familias que esperan respuestas y una región que no puede seguir postergando su recuperación económica.