La iniciativa aspira a conectar Vaca Muerta con el Pacífico a través de la Región.
La posibilidad de concretar un corredor bioceánico que conecte la provincia argentina de Neuquén con la Región del Biobío, permitiendo que la producción energética y minera trasandina salga hacia los mercados asiáticos a través de los puertos de Talcahuano, Huachipato y el resto de la infraestructura portuaria regional, comienza a consolidarse como una alternativa estratégica tanto para ambos países como para el comercio internacional.
La iniciativa, sin embargo, está lejos de ser una idea reciente. Sus orígenes se remontan a comienzos del siglo XIX, cuando, incluso antes de los procesos de independencia de Sudamérica, ya existían estudios topográficos destinados a encontrar una vía que permitiera integrar ambos territorios a través de la cordillera de Los Andes.
Más de 200 años después, ese antiguo anhelo vuelve a cobrar sentido impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta, el desarrollo minero de Neuquén y la necesidad de encontrar rutas logísticas más eficientes hacia los mercados del Asia-Pacífico, según versiones de prensa trasandinas.
El proyecto contempla el asfaltado de cerca de 90 kilómetros entre la localidad argentina de Andacollo, donde actualmente termina el pavimento de la Ruta Provincial 43, y el paso fronterizo, interviniendo distintos tramos de las rutas provinciales 38, 57 y 6.
Del lado chileno se considera la pavimentación de la Ruta Q-45, además de otras mejoras de conectividad que permitirían garantizar un tránsito permanente de carga, turismo y transporte internacional.
La relevancia de esta conexión va mucho más allá de la infraestructura vial. Desde el punto de vista geográfico, Neuquén se encuentra considerablemente más cerca de los puertos del Biobío que de algunos de los principales terminales del Atlántico utilizados históricamente por la producción argentina.
En el caso de Vaca Muerta, uno de los yacimientos de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo, la distancia terrestre hasta Talcahuano resulta menor que el recorrido hacia Bahía Blanca, tradicional puerto exportador sobre el Atlántico.
A ello se suma un factor estratégico de escala mundial. Desde el Pacífico, las rutas marítimas hacia los principales mercados asiáticos, como China, Japón, Corea del Sur o el sudeste asiático, son más directas que aquellas que parten desde la costa atlántica, donde muchas veces los buques deben atravesar el estrecho de Magallanes o el Canal de Panamá, dependiendo del destino.
Esto permitiría reducir tiempos de navegación, costos logísticos y aumentar la competitividad de las exportaciones de petróleo, gas, petroquímicos y otros productos provenientes del lado argentino.

Archivo Diario Concepción.
En la Región del Biobío existe optimismo respecto del potencial que representa esta iniciativa. El gobernador regional, Sergio Giacaman, sostuvo que este proyecto corresponde a “un sueño de más de 30 años”, recordando que la región ya dispone de infraestructura energética relevante, como un gasoducto y un oleoducto, que constituyen una base importante para recibir mayores volúmenes de producción.
La autoridad reconoció que aún existen inversiones pendientes, particularmente en materia ferroviaria y en el mejoramiento de algunos caminos, aunque aseguró que las condiciones para avanzar están dadas.
“Tenemos la infraestructura, hay algunas inversiones que faltan, la inversión ferroviaria, mejorar algunos caminos, pero la oportunidad está en el ambiente”, afirmó.
Giacaman explicó además que durante los últimos días solicitó al expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien actualmente cumple funciones como embajador con misión especial para Asia, colaborar en la vinculación entre la oferta energética de Neuquén y la demanda existente en los países asiáticos.
“Esa fue una de las cosas que hicimos en estos días: pedirle al expresidente Frei, en su calidad de embajador con misión especial y con mucha experiencia en Asia, que junte la oferta de Neuquén con la demanda de los países asiáticos”, señaló.
Para el gobernador, el impacto económico para el Biobío sería significativo. “¿Qué ganábamos nosotros? Ganábamos mucho, porque eso va a significar que todos esos productos, tanto gas o petróleo, van a salir desde los puertos de la Región del Biobío y eso va a significar más empleo y más oportunidades de inversión para nuestra región”, sostuvo.
Una visión similar manifestó el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quien destacó que la posición geográfica del Biobío entrega ventajas competitivas difíciles de igualar dentro del territorio nacional.
Según explicó la autoridad, la región reúne condiciones especialmente favorables para transformarse en la salida natural de la producción neuquina, considerando su infraestructura portuaria, vial y el capital humano disponible.
“La verdad es que Concepción y la Región del Biobío en general, dado su punto estratégico y sus ventajas comparativas, tiene toda la salida que puede ser Neuquén, con gas y petróleo, tiene puertos que son súper competitivos. Tiene una red vial que es tremenda y tiene una capacidad instalada de talento en la Región, que la verdad es muy importante”, indicó.
Mas añadió que existe confianza respecto del desarrollo económico regional que podría generar esta integración logística, señalando que las perspectivas para el Biobío son positivas si este tipo de iniciativas logra avanzar durante los próximos años.

Desde el mundo privado también observan con interés el eventual corredor bioceánico. Nicolás Burr, gerente general del Grupo CAP, aseguró que actualmente existe capacidad disponible para recibir mayores volúmenes de carga en el puerto ligado a Huachipato, especialmente luego del complejo escenario que enfrentó la actividad siderúrgica durante el último tiempo.
El ejecutivo explicó que, tras la suspensión de la actividad siderúrgica en agosto de 2024, el movimiento portuario cayó prácticamente a cero.
Sin embargo, durante este año la situación comenzó a revertirse y las proyecciones apuntan a movilizar cerca de un millón de toneladas, aunque la infraestructura instalada permitiría superar ampliamente los dos millones.
“Nosotros estamos buscando más carga para nuestro puerto”, afirmó Burr. “El puerto tiene más capacidad, puede llegar a bastante más que 2 millones de toneladas y estamos buscando más carga para poder tener, ojalá, una rentabilidad mayor de todos esos activos que tenemos”.
El gerente general agregó que el corredor con Neuquén forma parte de la planificación estratégica de la compañía para potenciar la llegada de nuevas cargas provenientes de Argentina.
“También en lo que es el plan maestro, está considerado una zona muy atractiva para traer cargas a Argentina. Hay un corredor bioceánico desde la provincia de Neuquén hacia Huachipato, que puede ser una oportunidad, una salida por el Océano Pacífico hacia Asia, hacia la costa oeste latinoamericana, tanto de petroquímicos como de otros productos que se producen en Argentina”, señaló.
Burr destacó además una de las principales ventajas competitivas que presenta el proyecto: la cercanía geográfica entre Vaca Muerta y los puertos del Biobío.
“Si usted calcula la distancia que hay desde Vaca Muerta a Huachipato, es bastante menor que la distancia que hay desde Vaca Muerta a Bahía Blanca, que es la salida por el Océano Atlántico”, afirmó.
A juicio del ejecutivo, el escenario actual representa una oportunidad difícil de repetir, considerando la reactivación económica que experimenta Neuquén impulsada tanto por la industria hidrocarburífera como por nuevos proyectos mineros.
“Ahí tenemos una oportunidad muy importante, que creo que hay que aprovechar ahora con la reactivación que se está gestando y generando en Neuquén, en Argentina, con el rubro minero que se está reactivando. Es una oportunidad también para nuestros puertos del norte, no solamente para Huachipato con los productos petroquímicos”, concluyó.