Economía y Negocios

Especialista explica fórmula detrás de la nueva bencina que promete 15 kilómetros extra por estanque

La clave está en los aditivos incorporados que logran además un ahorro por menor desgaste del motor a largo plazo.

Por: Edgardo Mora 04 de Julio 2026
Fotografía: Archivo | Diario Concepción

Tras el “bencinazo” de este semestre, el uso de los vehículos particulares y de trabajo pasó a tener más relevancia en la economía del hogar y de las empresas. Las fórmulas para amortiguar el alza han ido desde ocupar menos el automóvil hasta dar prioridad al transporte público.

Gabriela Muñoz, quien constantemente se desplaza desde Chiguayante a Concepción, abordó este escenario y afirmó que “no solo uno llena menos el estanque con la misma plata, eso significa menos capacidad de autonomía del auto. Eso se traduce en tiempo, estrés, compromisos por cumplir”.

Alrededor de 15 kilómetros adicionales de autonomía por estanque es la promesa de ENEX, licenciatario de Shell en Chile, con la nueva variedad de gasolina que traerá al país.

Nicolás Iturra, gerente de Planificación Comercial de Enex, explicó a BioBioChile.cl que “hoy los conductores buscan soluciones concretas que les permitan optimizar su consumo”. En ese sentido, el ejecutivo expresó que “con FuelSave 95 queremos ofrecer una alternativa confiable, que combina rendimiento y cuidado del motor en el uso diario”.

Para graficar el impacto de esos 15 kilómetros adicionales, la distancia podría traducirse, por ejemplo, en un viaje de ida y regreso desde comunas como San Pedro de la Paz (San Pedro Viejo), Hualpén o Chiguayante hacia un colegio en Concepción.

Felipe Sanhueza, académico y director del Departamento de Ingeniería de Materiales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción (UdeC), detalló de manera sencilla cómo es factible y efectivo aumentar el rendimiento de un combustible en esa cantidad.

Antes que todo, precisó que este combustible no promete tener más energía que una gasolina convencional de 95 octanos. “Tiene que ver más con cómo se desempeña un motor a combustión. Este aparato está compuesto por partes metálicas, donde tenemos un cilindro y pistones que necesitan la explosión del combustible para funcionar”, señaló.

De acuerdo con Sanhueza, por cada combustión el cilindro y los inyectores se van ensuciando. Por lo tanto, cuando se quiere aumentar el rendimiento de un vehículo desde el punto de vista del consumo energético, existen dos opciones generales: disminuir la carga —es decir, el peso— o realizarle mantenimiento al automóvil.

“Este combustible tiene aditivos que remueven la suciedad que se adhiere a los cilindros e inyectores. Esto mejora la combustión y, al lograrlo, las piezas móviles trabajan de manera más libre y el vehículo se desplaza con mayor eficiencia”, complementó.

Asimismo, el académico añadió: “Nosotros hacemos mantenimiento a los vehículos cada 10.000 o 20.000 kilómetros, pero al consumir este combustible, prácticamente en cada recarga se suministran aditivos a la bencina. Estos componentes ayudan a mantener limpios los inyectores y los depósitos de suciedad que usualmente se forman al interior de los cilindros. Como consecuencia, el motor opera en óptimas condiciones y se logran esos 15 kilómetros extra en una condición ideal”.

En términos cuantitativos, un vehículo que consuma 15 kilómetros más por estanque sumaría cerca de 0,3 kilómetros adicionales por litro. En un modelo como el Toyota Yaris, que rinde alrededor de 14 kilómetros por litro, esto representaría un incremento del 2,1%. “De hecho, el dato duro típico es de un 2% promedio adicional, lo que siempre dependerá de que el vehículo esté en óptimas condiciones”, detalló el experto.

Además, explicó que cuando comienzan a generarse depósitos por una combustión incompleta, la superficie del cilindro se desgasta y se origina una vibración excesiva del motor. “Entonces, si bien un 2% puede no parecer un valor considerable desde el punto de vista del ahorro inmediato, sí representa una ayuda enorme para mitigar el desgaste del vehículo”, afirmó.

Ingeniería de materiales y mitos del octanaje

Sanhueza añadió que, desde su área de estudio, el objetivo siempre es desarrollar aceros óptimos que no sufran rayaduras y mantengan la estabilidad frente a la temperatura.

Por otro lado, aclaró una duda común respecto al octanaje: este no mide la cantidad de energía, sino la resistencia del combustible a detonar prematuramente por efecto de la presión (autoedición). A mayor octanaje, el combustible soporta más presión antes de encenderse, permitiendo una combustión controlada.

A modo de ejemplo, si un motor de alta compresión utiliza un combustible de bajo octanaje (como 93 octanos en lugar de 97), la mezcla puede detonar antes de tiempo (“pistoneo”), afectando el rendimiento y dañando los componentes.

Por ello, el académico advirtió sobre los riesgos de no seguir el manual del auto: “Si un vehículo está diseñado para trabajar con una recomendación de 93 octanos y se le inyecta una de 97, no se obtendrá mayor potencia ni velocidad de forma automática, pero usar un octanaje menor al requerido por el fabricante sí puede llegar a comprometer seriamente la vida útil del motor a largo plazo”.

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