Economía y Negocios

Crhiam: líder en optimización del agua

Clave en los primeros cinco años de funcionamiento es la formación de capital humano, cohesionando un grupo interdisciplinario con investigadores de varias universidades. Desafíos para nuevo periodo están puestos en adaptarse al escenario de cambio climático, uniendo al sector público y privado.

Por: Javier Ochoa | 22 de Mayo 2019
Fotografía: Referencial

Para la economía nacional, la agricultura y la minería son dos de las actividades industriales más importantes. Ambas son intensivas en consumo de agua para sus procesos, lo que se cruza con un escenario de escasez hídrica que está afectando a la población, los ecosistemas y también al propio desarrollo económico del país.

Ambas actividades enfrentan el difícil desafío de encontrar alternativas para sus sostenibilidad, en un contexto donde la cantidad de agua disponible es cada vez menor.

En 2014 nace el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (Crhiam), en el marco del quinto concurso del Fondo de Financiamiento de Centros de Investigación en Áreas Prioritarias (Fondap) de Conicyt. Crhiam es liderado por la Universidad de Concepción, en asociación con la Universidad de La Frontera y la Universidad del Desarrollo.

Centro de Recursos
Hídricos para la
Agricultura y la
Minería

La directora del Crhiam, Gladys Vidal, comenta que el primer gran logro de los primeros cinco años fue haber formado capital humano, cohesionando un grupo interdisciplinario con investigadores de varias universidades. “Ahora vienen cinco años más (el proyecto financiado por Conicyt, a través de Fondap, fue renovado para el periodo 2019-2023), lo que nos permitirá proyectar un trabajo que aporte al país en el manejo hídrico, uno de los mayores desafíos medioambientales de Chile en la actualidad”.

Desafíos

Sobre lo que viene, Gladys Vidal explica que se busca consolidar lo realizado hasta la fecha, lo que implica que el sector público y privado sepan que hoy existe un grupo interdisciplinario para la agricultura, minería y comunidades, para aportar en opinión y delinear políticas públicas, buscando soluciones reales, más allá de las necesarias publicaciones científicas.

“El planeta se enfrenta a un escenario de cambio climático y una de las consecuencias es la modificación de la temperatura atmosférica y los niveles de precipitación, tanto escasez de ésta como abundancias repentinas que se han hecho evidentes para la población en años recientes. Por lo mismo, destaca que “la seguridad hídrica es un concepto más global que considera tener agua segura. Esto es agua de calidad y cantidad, reduciendo los riesgos para el consumo de la población, para los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad, así como los diversos usos para los sistemas productivos, se releva desde el CRHIAM la agricultura y la minería”.

Dentro de las líneas de investigación del Crhiam, destacan el uso eficiente del agua en la agricultura y la minería, nuevas fuentes de agua para la agricultura, la minería y las comunidades, disponibilidad y calidad del agua para la agricultura y la minería ante el cambio climático, tecnología para el tratamiento de aguas y remediación ambiental; servicios ecosistémicos y sostenibilidad, y gobernanza del agua.

“El cambio climático obliga a adaptarnos a nuevos escenarios y encontrar la forma de hacer esto será nuestro norte, pero necesitamos del necesario marco político, de lo contrario, es difícil avanzar”, enfatiza la directora del Crhiam.

Sobre este último punto, el investigador central del Crhiam, José Luis Arumí, lamenta que la discusión de la legislación para reformar el Código de Aguas se haya entrampado en algo más bien ideológico, que es la propiedad de los derechos de agua. “Lo triste es que en el 90% de los cambios existe consenso, por tanto, el foco se ha centrado en algo menor, impidiendo avanzar en los consensos”.

Trabajo colaborativo

El Crhiam es un ejemplo de trabajo colaborativo entre regiones, dirigido desde regiones, rompiendo así el centralismo en formación de capital humano.

“Los desafíos relacionados a la seguridad hídrica se pueden abordar desde varios puntos de vista y en todos ellos CRHIAM puede ser un actor relevante”, dice la Dra. María Cristina Diez, investigadora principal del centro y parte de la Universidad de la Frontera (UFRO), una de las instituciones asociadas al proyecto Fondap. El estudio de tecnologías que permitan garantizar el acceso al agua para las personas con calidad potable, la protección y recuperación de acuíferos, el uso racional del recurso hídrico en la agricultura frente al escenario de cambio climático, entre otros, son algunas de las alternativas que menciona la académica como alternativas en las que trabaja el centro en la búsqueda de soluciones para enfrentar la escasez hídrica. Asimismo, afirma que “el trabajo interdisciplinario es fundamental para abordar el tema de la seguridad hídrica. Muchas disciplinas pueden participar: sociología, geología, hidrología, biología, ingeniería, química, educación, salud, agronomía, etc. Debe ser abordado en forma holística de manera que las soluciones sean integrales y permanentes en el tiempo”.

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