Economía y Negocios

Salas vacías: Infocap Concepción en riesgo de cierre por falta de recursos

Las empresas reclaman profesionales capacitados en Bío Bío. Hay interés de los trabajadores en aprender: llegan 4 personas para cada cupo de los cursos ofrecidos. La infraestructura está disponible. Pero las salas de clases y talleres de Infocap están vacías.

Por: Silvanio Mariani | 05 de Mayo 2019
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Hay demanda por trabajadores calificados en Bío Bío. Las empresas reclaman profesionales en oficios como soldadores, eléctricos y cocineros. También hay interés de los trabajadores en aprender: llegan cuatro personas para cada cupo de los cursos ofrecidos. La infraestructura está disponible, como también los equipos, profesores y una red de 80 voluntarios permanentes.

Pero las salas de clases y talleres de Infocap están vacías. De un total de 600 alumnos que podrían estar mejorando sus habilidades, sólo 60 están en algún curso. Es decir, la “Universidad del Trabajador” ostenta una capacidad ociosa que alcanza el 90%.

Esa capacidad instalada, utilizada o no, requiere mantenimiento, se deteriora, y posiblemente algunos equipos quedarán obsoletos con el paso del tiempo. Simón Acuña, quien asumió en octubre la dirección de Infocap, cuenta que la institución opera con dos líneas de financiamiento. Por un lado, están los contratos con las empresas, a través de capacitaciones de acuerdo a las necesidades de estas compañías. Marcas como Aitue, Essbio, Sura, CGE y Arauco, como también gremios empresariales y universidades de la Región son algunas de las organizaciones que han realizado alianzas con Infocap Concepción. Invertir en capacitación para empleados, contratistas y proveedores tiene incentivos tributarios, de modo que se trata de un “contrato win-win”, explica Simón Acuña.

Pero el grueso de los recursos para financiar Infocap proviene del Estado chileno, a través del Sence. El problema es que se acerca la mitad del año y el Sence no ha realizado el traspaso de los recursos necesarios. “No es un problema de Infocap Concepción, porque ocurre también en otros institutos del país. En Santiago están revaluando los programas, no sabemos si los recursos llegarán”, lamenta el director.

– Además de la infraestructura del edificio, hay que pagar sueldos. ¿Cuántos funcionarios permanentes tiene la sede?

– Ese es un tema muy duro. Son 21 profesionales. Estamos diseñados para tener un servicio permanente. No es una estructura que puede activarse o desactivarse dependiendo de la oferta de cursos. Sabemos que hay centros de Infocap que se han ido reduciendo hasta terminar con tres o cuatro personas. Sabemos que es una amenaza que está ahí presente para nosotros.

– ¿Qué han dicho las autoridades del Sence?

– Que se está revaluando en Santiago. Son cuestiones que no tienen mucho espacio regional de decisión. Está todo centralizado en Santiago.

– ¿De qué monto estamos hablando?

– Depende de la cantidad y de los cursos que ofrecemos. Se trabaja con horas-hombre, además de los equipos y materiales que a veces se requiere comprar. Una capacitación para 20 personas supera los 50 millones de pesos. Hay que multiplicarlo por el número de cursos.

– En caso de que los recursos no lleguen, ¿Podría cerrar las puertas la sede de Concepción?

– Ese fantasma existe, pero tenemos confianza en que primará el sentido común y tanto en el Estado, empresas y en nosotros, es decir, la sociedad en su conjunto, no dejará de lado a quienes más necesitan una oportunidad.

– ¿Cómo ha sido la acogida de las empresas?

– Las empresas están más abiertas. También porque este modelo permite capacitar con franquicia tributaria. Hace 10 años costaba. Hoy vienen empresas también que tienen una mirada distinta, no está preocupadas en salir en la foto. CGE, por ejemplo. También Camanchaca. No piden nada, no están para regalar poleras o cuadernos por un tema de imagen. Son mucho más responsables. Ha cambiado la mirada.

– ¿Han conversado con las autoridades regionales al respecto?

– El nuevo intendente ha mostrado estar más abierto. Es vinculado al mundo social, se ha reunido con gremios, con la CUT, con sectores de la pesca. Eso es positivo. Pero aquí se necesita un espacio de conversación más amplio, con todos los actores. Una Mesa Regional del Trabajo con los gremios, sindicatos, gobierno, instituciones para ver cómo trabajamos el tema del empleo en Bío Bío. Hoy tengo un 90% de capacidad disponible para preparar la gente en una reconversión laboral para la pesca, la manufactura, la madera. Hemos sido una alternativa para reconversión laboral. Hablo de gente que trabaja 20 o 30 años, que sabe trabajar, que tiene la cultura del trabajo. Tenemos la oportunidad para mirar la reconversión como algo planificado, no como reactivo a la coyuntura. No podemos seguir apagando incendios, podemos anticiparnos.

– ¿Qué buscan las empresas, y qué buscan las personas que desean capacitarse?

– La gente muy interesada en peluquería y gastronomía, a veces para trabajar en la casa o media jornada. Las empresas requieren soldadores, gasfiter, eléctrico. Son oficios con más proyección. Y los oficios no pasan de moda. Hace 10 años hacíamos un curso de eléctrico y hoy se incorpora domótica, automatización. En la gastronomía, hace 10 años, no se utilizaban recursos que hoy se utilizan. Los oficios van adaptándose a los cambios.

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