Economía y Negocios

Carlos Vignolo, investigador y conferencista: “El mejor plan estratégico fracasa si no existe capital social en la organización”

Una compañía, una institución del Estado o un país necesitan de personas con capacidades para actuar en beneficio mutuo. ¿Cómo se crea, incrementa o destruye el capital social? Experto en la materia entrega algunas claves.

Por: Silvanio Mariani | 08 de Diciembre 2018
Fotografía: Raphael Sierra P.

La expresión está más vigente que nunca: “Capital Social”. El concepto ya no es una referencia exclusiva a la esfera contable, sino que su uso se convirtió en materia de investigación sociológica y económica. Cuando se habla de capital social en empresas y organizaciones, se apunta a las redes entre personas, las relaciones de confianza, las interacciones que facilitan la acción y la cooperación para beneficio mutuo. Y tanto las empresas como los países y territorios requieren de buen capital social.

“Es clave para el funcionamiento de la democracia, en primer lugar, pero también es fundamental para el desarrollo de las organizaciones”, explica Carlos Vignolo Friz, conferencista, académico de la Universidad de Chile y creador de diplomados en Habilidades Directivas. Vignolo sostiene que la Región del Bío Bío “necesita potenciar la interacción entre el mundo público, las universidades y el mundo empresarial”. ¿Por qué? Porque el desarrollo no sólo necesita de capital humano avanzado, “sino que requiere que ese capital humano sepa trabajar en conjunto, colabore, confié, esté alineado a un proyecto común”, defiende.

– En general se habla de capital humano, recursos humanos… ¿Cuál es la diferencia con el concepto de capital social?

– Capital humano es la capacidad de producir valor a partir de las características de una persona. Uno podría decir con una metáfora futbolística que Alexis Sánchez , Vidal, Messi y Ronaldo tienen un alto capital humano en el ámbito del fútbol. Pero sabemos que si no hay buenos entrenadores, un alto capital humano no rinde. Y sabemos que en el caso de las estrellas chilenas no les es fácil rendir a alto nivel, porque no les resulta fácil construir alto capital social en torno a ellos.

¿La misión del entrenador sería construir capital social con ese capital humano?

– Exacto. ¿Cuál es el rol fundamental de un director de orquesta? Lo mismo. Hoy día cualquier persona puede tener un elevadísimo conocimiento, habilidades, todo lo que quiera, pero si no se atreve a trabajar en equipo, si no sabe comunicarse, si no sabe escuchar, difícilmente genera valor. Hoy las organizaciones no contratan porque alguien es descollante en el área técnica, sino por sus capacidades de interactuar, colaborar, comunicarse con otras personas.

El concepto “capital social” enfrenta el escepticismo de algunos y resistencia de otros, dado que no es una ciencia exacta. ¿Cómo tener un KPI para el capital social de una organización?

– Mire, el capital social es el mejor predictor del futuro de una organización humana. Pongamos un ejemplo. Si el equipo de este diario se va el fin de semana a un lugar grato, cerca de la naturaleza y come junto, bebe y canta junto, aunque sólo haga eso y no hable nada de trabajo, aún así el capital social sube. Porque aumenta el conocimiento mutuo, se produce el acoplamiento neuroestructural fisiológico y las neuronas espejos entran en acción. Las personas vuelven al trabajo con otro estado de ánimo, se saludan de otra manera y comienza a producirse efectos virtuosos. Si, además, se aprovecha para que reflexionen juntos sobre el trabajo, lo que podrían mejorar y comparten información, se rediseña la organización. Es por eso que las empresas gastan mucho tiempo en ese tipo de interacciones. En un ambiente distendido la gente se relaja más, bajan las defensas y pueden ser más colaborativas.

Usted habla de construcción de capital social. ¿Es posible destruir ese capital en una empresa? ¿Cómo se da ese fenómeno?

– Bueno, en las organizaciones hay personas extraordinariamente ambiciosas, que no ayudan a producir un sentido de comunidad, de colaboración y confianza. Eso se da al interior de una empresa y también de naciones, países.

¿Cómo se detecta a alguien así?

– Ese es un gran tema, porque estos personajes son sumamente convincentes, seductores, manipuladores. Los psicólogos están orientados a detectar estos psicópatas perfectos, que son grandes destructores de capital social. Hay gente que se dedica sistemáticamente en destruir la capacidad de confiar, de colaborar. Es importante identificarlos, porque son así, ni siquiera por una agenda personal. Son así muchas veces por una patología.

¿La responsabilidad social empresarial es una forma de construir capital social?

– Es más que la RSE. Se trata de generar valor público en el entorno. Puede haber RSE, pero si no existe capital social, nada florece.

Ponencia en la UdeC

El próximo viernes 14, con la presencia del intendente Jorge Ulloa y del rector de la UdeC, Carlos Saavedra, se realizará el lanzamiento del Fondo FIC “Programa Diplomado en Desarrollo de Habilidades Directivas con Énfasis en la Innovación para la Región del Bío Bío”. El evento contará con la ponencia de Carlos Vignolo “Desafío del Capital Social Para la Región del Bío Bío”. A partir de las 9 horas, en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la UdeC. Los cupos son limitados y previa inscripción al correo dhdi@udec.cl.

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