Economía y Negocios

Mujeres de la Región del Bío Bío ganan $138 mil menos que hombres

Por: Felipe Placencia | 05 de Mayo 2018
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

“No sólo atenta contra la equidad y el desarrollo. También incide en la economía familiar y nacional”, aseguró la directora (s) María Elena Bückle Ibáñez.

Camilo trabaja en el mundo privado y gana cerca de $800.000 al mes. Su pareja, Paz, se desempeña en el mismo sector y recibe $650.000. De hecho ambos son ingenieros comerciales  titulados de la misma universidad. Hasta tienen igual edad, 30.

Es la realidad de la diferencia salarial entre los hombres y mujeres de la Región del Bío Bío. Entre ambos la distancia es de $150.000.

“Nos parece injusto. Esta situación nos parece del siglo XIX. Es increíble que en pleno siglo XXI te paguen distinto sólo por ser de otro sexo. Es irrisorio para los tiempos que corren, ¿o no?”, se preguntó Paz junto a Camilo mientras compartían una colación en un local del centro de Concepción.

Este ejemplo, por cierto, es muy cercano a las cifras del Observatorio Laboral del Bío Bío que ellos reciben en promedio  $485.449 y ellas  $347.320, distanciándose entre ambos en $138.129.

“Al momento de contratar no debieran mirar si el profesional es hombre o mujer para definir su salario. Lamentablemente, se da una tendencia donde a las profesionales perciben menores remuneraciones pese a realizar las mismas labores. Ese indicador debemos erradicar, ya que no sólo atenta contra la equidad y el desarrollo. También  incide en economía familiar y nacional”, sentenció la directora (s) de Sernameg Bío Bío, María Elena Bückle Ibáñez.

Más desigualdades

Y hay más. Datos del INE revelan que la tasada de participación de ellas  al 42,5% a fines de 2017  (371,630 se registran en ocupación en último informe enero a marzo de  2018)  versus los hombres que es 66,1%.

“En 2017 tan solo el 39,1% de las mujeres de la Región en edad de trabajar se encontraban ocupadas”, lamentó Bückle.

Añadió con preocupación que  “en el último trimestre del año pasado, la tasa de ocupación informal femenina en la Región correspondió a 31,7%, significando que éstas no están cubiertas por el sistema formal de seguridad social, precariedad que probablemente se traspasa a sus hijos”.

La brecha de género sigue: las que estaban inactivas laboralmente en el año pasado  fueron un 63,5%.

“De ellas el 97, 2%, es decir casi la totalidad, declararon estar en esa situación por razones familiares permanentes”,  detalló la autoridad regional.

Y analizó: “Aquí lo que se lee es que son responsables del cuidado de algún miembro de la familia ya sea este menor de edad, adulto mayor o discapacitado. Recordemos que nuestra sociedad culturalmente indica que es la mujer la que se debe hacer cargo de esta labor, impidiendo de esta forma el desarrollo económico y  personal de la cuidadora”.

Autonomía económica

Igualmente, no todos los casos son como Paz y Camilo. Ambos juntos y comparten gastos.

Hay quienes llevan la carga  total, la cual es predominante en las que tienen menores ingresos.  El  52,8% de los hogares del primer decil  tiene a una mujer como jefa de hogar.

Y en el quinto decil, sectores medios de la población, la participación llega al 40%.  En el décimo, de mayores retornos económicos, llega sólo  al 30%.

María es parte del Programa Mujeres Jefas de Hogar en una comuna del Gran Concepción. “Debo ser mamá y papá. Trabajar y tener hijos es difícil. Todo lo que hago es para ellos. Esto es un apoyo muy provechoso”.

Ahora  quiere ser parte de Familia, Seguridad y Oportunidades  del Ministerio de Desarrollo social y Fosis. “Quiero probarlo. Amigas me han dicho que es muy bueno y es compatible con el que soy parte”.

La directora (s) de Sernameg  Bío Bío,  María Elena Bückle Ibáñez, reflexionó. “La falta de herramientas para la autonomía se refleja  en los bajos niveles de escolaridad sólo un 31% tiene enseñanza media completa situación que dificulta el acceso al mercado laboral”.

No por nada un gran porcentaje de este segmento se desempeña como personal de servicio doméstico o niñeras, rubros que tienen  los más bajos ingresos, precisó la entidad. De ahí la relevancia de estos apoyos estatales.

Por otro lado, si bien existe una Ley de Igualdad de Remuneraciones, queda mucho que recorrer. “En Chile debe establecerse la igualdad salarial entre hombres y mujeres”, reconoció la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá, tras iniciar su gestión en el nuevo Gobierno de Sebastián Piñera.

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