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¿Todo por ganar? La presión en el deporte de alto rendimiento

La gimnasta estadounidense Simone Biles se retiró de la competencia por equipos señalando que no podía manejar la tensión y no se sentía en condiciones de continuar. Sus palabras tuvieron mucho apoyo pero también detractores, y pusieron otra vez en entredicho lo complicado que es participar en eventos de esta envergadura. Gente de la gimnasia, de otros deportes y del área psicológica analizaron un tema que, sin dudas, traspasa las barreras de lo netamente deportivo.

Por: Ricardo Cárcamo - Paulo Inostroza 02 de Agosto 2021
Fotografía: Andrés Oreña P.

En 2016, Simone Biles fue la gran estrella de los Juegos Olímpicos de Río. Con tremendos resultados y mucho carisma, la gimnasta estadounidense acaparó todas las miradas, y de cara a Tokio 2020 el comentario era casi generalizado: se iba a transformar en la gimnasta más grande de la historia. Sin embargo, su cabeza dijo otra cosa. “Siento el peso del mundo sobre mis hombros…Tengo que centrarme en mi salud mental”, señaló tras retirarse de la final de la competencia por equipos, donde las representantes del Comité Olímpico Ruso (COR) se quedaron con el oro.

Los dichos de Simone tuvieron mucho apoyo, entre los que se cuenta la voz de Michael Phelps, múltiple campeón olímpico en natación, quien tuvo depresión y aseguró que “los Juegos son algo que pueden abrumarte, hay mucha emoción en juego”. Sin embargo, también salieron opiniones como la del tenista Novak Djokovic, quien destacó que en el alto rendimiento siempre existirá esa presión y hay que aprender a manejarla, a vivir con ella. Tras sus declaraciones, perdió en semis y el duelo por el bronce, y no se presentó al encuentro de dobles mixtos, también por el bronce.

Más allá de eso, bien vale preguntarse si este tipo de situaciones se pueden evitar y también si a ese nivel, con toda la presión de ganar, se sigue disfrutando del deporte que se practica.

Margarita Masías, destacada atleta local, comentó que “siempre les dije a todos que si nos disfrutaba del atletismo, no seguía más. Siempre he tenido una vida acorde a una deportista, pero el deporte no es el cien por ciento de mi vida. Hago otras cosas para sentirme bien. Un verano quise dedicarme full al deporte, solo eso… Y no anduve bien. Necesitaba sentirme bien para correr bien. Por otra parte, en Chile es difícil aspirar a ser ciento por ciento profesional porque vas a chocar con muchas cosas que faltan, eso genera frustración. Hoy estoy teniendo otra vez buenos resultados y coincide con un buen momento personal, de mi vida social, mi grupo de alumnos. Esto es un todo”.

Ketty Hammersley, directora Club de Gimnasia Rítmica Concepción, destacó que “la presión del alto rendimiento es entregar toda una vida al deporte. En la gimnasia se parte desde pequeña, con entrenamientos de hasta ocho horas diarias. Y en Estados Unidos la gimnasia es muy competitiva, quedar en la selección ya es un proceso lleno de estrés, de tensiones. En su caso, en Río 2016 manejó esto muy bien por lo que se vio, pero la parte mental de los deportistas es crucial y debe analizarse como corresponde”.

Además, agregó que “en la gimnasia, es un deporte individual donde la responsabilidad es tuya, de nadie más. Comenzar de los 6 años con presiones grandes, con entrenamientos demasiado exigentes y rigurosos…A veces, el alto rendimiento destruye la salud del ser humano, pues se pide en ocasiones pasar más allá del umbral. Los entrenadores, el entorno pide más… En su caso, también hay una historia familiar y personal con dificultades…Se empieza a subir la escalera y a veces ya no es posible seguir. Es peor igual mantenerse arriba, Simone era la campeona, todos querían que fuera perfecta, no menos que eso. Con lo que hizo, de cierta manera se sacó esa mochila, ese peso”.

Jorge Martínez Fontena, piloto de rally, aseguró que “yo empecé muy chico y creo que no le tomaba el peso. Ahora recién me doy cuenta que tenía apenas 15 y solo disfrutaba. Veo los atletas olímpicos y el nivel de presión que tienen es mil veces mayor. Imagínate que todos los ojos del mundo estén sobre ti, que te prepares años para esos minutos donde no puedes fallar. Son momentos donde te das cuenta lo importante que es lo sicológico. Todos los deportistas que están a ese nivel tienen las competencias físicas, pero en ese momento clave lo que pesa es lo mental”.

En esa línea, añadió que “cuando yo empecé lo más difícil era no ganar y cuando empiezas a ganar también es lo que más te cuestionas si no pasa, pero cuando tienes ese problema es un buen problema. Yo aprendí a competir conmigo mismo, a fijarme lo menos posible en cuánto hace el otro. Me exijo, pero no más de lo que puedo”.

La atleta Paulina Burgos señaló que “apoyo y entiendo totalmente lo que hizo Simone Biles. Una no está a ese nivel, pero la presión que debe tener es súper alta. Todo el mundo esperando que sea la figura, que haga todo perfecto y que sea mejor que los Juegos pasados, donde ya fue espectacular. No podemos ni imaginar cómo es sentir todo eso. Somos deportistas y vamos por un resultado, pero primero está la salud mental. Somos personas, como todos. La presión en gimnasia es distinta a otros deportes. Yo puedo fallar un poco en una vuelta y recuperarme, tal vez gane igual. La gimnasia no te permite un error y eso es una presión mayor, más a ese nivel. Ella no puede ni siquiera tener una caída mala, se le exige todo”.

Formar y exigir

Ketty Hammersley señaló que en el deporte “hay varios caminos. Yo preparo a niñas, primero, para que tengan una mejor calidad de vida, que se desarrollen y crezcan a través del deporte, como medio de vida. Yel otro camino es llegar a un fin. Uno siempre busca inculcar el medio de vida y que se llegue a los resultados de forma plena, con felicidad, y ese proceso es lento, pues hay que involucrar al entorno. Que lo que pueda hacer, que lo que se le pida sea lograble y no haya frustración idealmente. Se valúa lo técnico, físico y psicológico, pues a veces hay niñas chicas que lloran porque no ganan…Hay presión de la familia, de entrenadores y sus pares. Lo ideal es que el deporte sea una vía de desarrollo como medio de vida, y si hay un fin que se planifique sin sufrir ni generar miedos y sentimientos negativos”.

En ese sentido, agregó que “cuando se habla de potencias mundiales, las escuelas formativas son muy exigentes, desde una edad temprana. Por eso es vital que todo ese proceso sea acompañado por psicólogos deportivos, son tan relevantes como un entrenador o un preparador físico. El alto rendimiento es un camino muy complicado, con muchas frustraciones entre medio.Lo que pasó conSimone es para que todos reflexionemos. Hay muchos deportistas de este nivel, muy exitosos, que después no se pueden insertar en la vida diaria debido a que vivieron años a una exigencia límite”.

Además, destacó que “sería bueno revisar cómo funcionan las políticas deportivas en Chile, poner ojo en la formación del alto rendimiento y no descuidar la parte mental, cómo manejar la frustración, los malos resultados o la presión”.

Al respecto, Margarita Masías afirmó que “es importante cómo te lleve tu entrenador. Los últimos 10 años he estado con el profe Grosser, hablamos mucho y somos súper directos para decirnos las cosas. Un técnico debe decirte realmente hasta dónde puedes llegar, no hacerte soñar si no es verdad. El profe, además, dice que no tiene alumnos sin título, nos inculca el estudio, que no todo es deporte. Con mis alumnos hago lo mismo, les pregunto para qué hacen deporte. ¿Para una vida más sana? ¿Para lograr alguna marca? Es lo que ellos quieran. Ahora haremos un ciclo de charlas con una alumna que es sicóloga y justo hablamos el tema de Simone Biles. Hay gente que recién por la pandemia se está dando cuenta lo que importa la salud mental”.

Sacar lecciones

Alexi Ponce, director de Go Focus, dijo que “ella pone en evidencia algo que siempre trabajamos con el deportista, pero que no es tan reconocido: cómo rendir o manejar situaciones de alta presión en la competencia.Es curioso lo que pasó, pues cuando hizo el salto y cayó, muestra alguna molestia en el tobillo. Y la primera declaración que hizo la federación estadounidense apuntaba a un tema médico, y fue la propia Simone quien reconoce que era un tema más psicológico”.

En su caso, también había apuestas muy altas sobre su desempeño en Tokio. “El deportista, de algún modo, es producto de su historia, y ella fue muy exitosa. Logrando ahora cuatro medallas de oro, una de plata y una de bronce, seis en total, que para muchos países sería algo glorioso, recién repetiría lo que hizo en Río. Entonces, su margen de crecimiento es muy pequeño, y esa presión es compleja. Que menos de seis medallas es no hacerlo bien, y no siempre se puede repetir algo tan exitoso, más aún en este caso que se retrasó un año, la pandemia. Había connotaciones especiales, entonces se necesitaba mucho apoyo psicológico”.

Ponce analizó que “siempre digo que hay cinco altos en el deporte. Lo primero es la alta decisión, definirse para ser un deportista de este tipo de competencias. Después, eso debe tener un alto compromiso en la preparación, lo que lleva a ser una persona de alto entrenamiento. Luego, viene la alta competencia, donde te mides con los rivales que te enfrentarás regularmente, y finalmente el alto rendimiento, que es imponerte a los oponentes más complicados. Un deportista, desde el inicio, debe entender y asumir la exigencia que significa ese proceso”.

Independiente de lo que pasó en este caso, el psicólogo deportivo aseguró que, a nivel general en el alto rendimiento, “debe haber un trabajo psico-educativo y preventivo. Por eso están los psicólogos del deporte permanentemente y son parte de los staff. Hay que estar siempre, tal como un kinesiólogo o un preparador físico, se debe apoyar todo el proceso. No se debe pensar que quienes están a esa altura son superhéroes, aunque a cierto nivel lo son, en la parte física o técnica.Pero son personas que se ven afectadas por variables emocionales o psicológicas, y hay que tener un entrenamiento para manejarlo”.

Ponce también hace hincapié en lo que viene para los atletas nacionales. “La labor psicológica debe ser parte permanente de la preparación. En dos años más, acá tendremos los Panamericanos, y es una señal clarísima que ahora debe empezar el trabajo para apoyar a los deportistas chilenos que estarán presentes, pues la presión será muy grande por ser locales”.

¿Se disfruta?

Rolando Sepúlveda, psicólogo del Deporte que trabaja con el plantel de Huachipato, indicó que“primero que todo, es muy relevante comentar que, en caso alguno tengo acceso a algún grado de información fidedigna en torno a lo que sucede con esta deportista, más allá de lo que se ha comentado en plataformas de prensa de todo tipo. Respecto de mi parecer, puedo agregar que, no sólo para todo atleta, sino que para cada persona es importante y necesario intentar cuidar, resguardar y, por sobre todo, mantener una adecuada salud mental, dado que es un aspecto que incide en cada instante de nuestra existencia”.

Consultado sobre si con todas las presiones un deportista sigue disfrutando de su disciplina, analizó que “a mi juicio, en el alto rendimiento, se puede seguir disfrutando al igual toda actividad en la vida que pueda llevar a un objetivo, meta, sueño. No obstante, los niveles de exigencia físicos y psicológicos, entre otros, revisten situaciones altamente complejas y difíciles de sobrellevar por amplios períodos de tiempo. No es algo nuevo referirnos al alto rendimiento como antónimo de salud en todo ámbito. Sin embargo, es importante considerar las razones que subyacen a las motivaciones de los deportistas por llegar a ese nivel y, por sobre todo, estar dispuesto a convivir con todo lo que implica operar a ese nivel”.

Sobre cómo se puede manejar esas situaciones de alto estrés, Sepúlveda dijo que “existen diversas estrategias que pueden utilizar los atletas de alto rendimiento, que les permiten gestionar los distintos aspectos de la esfera psicológica para enfrentar las altas demandas de entrenamiento y competición. Como cada persona es distinta, cada deportista también tendrá formas distintas para gestionar sus emociones y/o sus necesidades en todo nivel. En muchos casos, se puede dar mediante contar con profesionales que puedan contribuir a generar procesos de trabajo que estén planificados y que perduren en el tiempo, con objetivos claros acerca de lo que se espera conseguir entorno al aspecto mental”.

En ese sentido, agregó que “tal como especificaba previamente, existen diversas estrategias, pero lo más importante es que dichas estrategias sean coherentes con las características personales del deportista y que le permitan explorar y trabajar sobre sus propios requerimientos permitiendo avanzar de forma coordinada y especifica en relación a sus objetivos”.

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