Cultura y Espectáculos

El faro que ha guiado la vida y actividad cultural de la zona, la Región del Bío Bío y el país

Es indudable el gran aporte que ha significado la casa de estudios en esta materia, siendo un referente con expresiones como las Escuelas de Verano, la Orquesta Sinfónica, el TUC y la Pinacoteca.

Por: Mauricio Maldonado | 14 de Mayo 2019
Fotografía: Lukas Jara M.

Es un cumpleaños que se venía anunciando desde hace un buen tiempo, preparando el camino de una fecha especial que amerita ser celebrada a lo grande. Un calendario de actividades que de a poco se ha ido desplegando en lo que va de año, en que las artes y la cultura ha tenido un sitial especial y de vital relevancia.

El centenario UdeC, cuyo punto central se vivirá hoy, está marcado por el “desarrollo libre del espíritu”, y donde todo lo relacionado con las humanidades y artes nunca ha quedado de lado. Por el contrario, ha sido un faro que ha proyectado su quehacer no sólo en la capital penquista, sino en toda la Región y también en el país.

“La UdeC es el corazón de la ciudad. Su campanil es Concepción. Es conocimiento, cultura, desarrollo e innovación. Es evidente la relevancia que tiene para el país como la primera universidad creada en la zona sur y también en constituirse como corporación de derecho privado, cuyo constante crecimiento ha ido de la mano de la activa participación de sus estudiantes y de la comunidad en general”, destacó Paulina García Varela, seremi de las culturas, las artes y el patrimonio.

Palabras que se condicen con lo manifestado por Arnoldo Weber, gerente de Artistas del Acero, quien hace hincapié en que “la UdeC tiene un valor determinante en todo lo relacionado con la cultura. A través de su corporación -Corcudec- ha sido un pilar fundamental en el desarrollo local, regional y nacional de las artes, por varias razones. Primero, por impulsar y mantener, con su respectiva evolución, la primera orquesta sinfónica del sur del país con matices de carácter internacional. También por toda la actividad que realizan en el Teatro UdeC, Pinacoteca y Escuelas de Verano,  lo que ha sacado adelante la formación constante de espectadores y de igual manera los talleres y cursos permanentes para sus estudiantes, lo que les ha permitido el desarrollo integral como alumnos”.

Testigo en primera persona de todo este aporte y espacios que ha creado la UdeC en pro de la cultura, como ex alumno de antaño y hace poco como estudiante de magíster, es Pablo Gaete, actual director de Balmaceda Arte Joven sede Bío Bío, quien señaló que “sin duda la UdeC ha sido un actor clave y fundamental en el imaginario cultural de la ciudad, impulsora de grandes instancias formativas y de difusión, como las inolvidables Escuelas de Verano organizadas por el escritor Gonzalo Rojas o la misma Sinfónica UdeC. Aquí han surgido grandes exponentes de las artes, en todas sus variantes, que han tenido en esta casa de estudios su base formativa y también expositiva. Grandes representantes de la cultura musical, teatral y pictórica, como así también las ciencias, que han dejado su huella a nivel país como internacional”.

En esta misma línea es lo que plantea Darwin Rodríguez, ex presidente del directorio de la Corporación Cultural Teatro Biobío, escritor tomecino y cabeza de la editorial Al Aire Libros, quien manifestó que “la multiculturalidad de la Región ha tenido en diferentes momentos de la universidad, imborrables expresiones, sobre todo provenientes del Departamento de Artes y de Lenguas. Lo que no excluye que en el resto de sus carreras de desarrollo tecnológico también haya sido factor lo cultural. Ha sido un rol fundamental. Es más, el sentido que ha tenido la Región en su desarrollo, en este aspecto, ha sido determinado en lo principal por la UdeC, por la construcción de un discurso que tiene que ver con una manera de concebir la cultura”.

Añadiendo que “la presencia de los mexicanos en el muralismo, lo mismo que los incontables poetas y escritores que ha convocado durante sus Escuelas de Verano, son ejemplos de una multiculturalidad importante. Lo mismo que el incansable trabajo de su orquesta, que de a poco fue incluyendo dentro de su repertorio a artistas nacionales como Víctor Jara y Violeta Parra, esta última incluso con presencia in situ de sus conocimientos durante la época del rector Stitchkin”.

Espacio de libre expresión

Para Mauricio Melo, músico fundacional de las emblemáticas bandas íconos de la zona Emociones Clandestinas y Santos Dumont, es innegable todo este aporte que mencionan estas diferentes voces de la cultura y las artes penquistas, aunque recalca que es una línea que siempre ha cultivado y forjado la casa de estudios.

“Es un tremendo motor de la actividad cultural no sólo de los últimos tiempos, sino prácticamente en toda su historia. Teniendo un período en extremo aportativo como la década de los 50, cuando se crea el TUC y con los encuentros de escritores encabezados por Gonzalo Rojas, donde venía gente tan relevante como Allen Ginsberg o Ernesto Sabato, y pasaban por estos lados como si nada”, dijo.

Melo recalca sobre todo el papel fundamental que tuvo la UdeC durante el período del Golpe Militar, siendo uno de los pocos, casi el único, lugar en donde se podían expresar las artes con cierta libertad.

“Fue el foco donde se pudo desarrollar la cultura de manera un poco más libre. Durante mucho tiempo, para los músicos era prácticamente el único espacio donde se podía tocar, en una época donde existían pocos locales, pubs o bares y varios de los existentes estaban restringidos por ciertos aspectos estilísticos, en que no podías tocar ciertas canciones con alguna consigna. La UdeC era el lugar fundamental donde se pudo hacer, un aporte tremendo en este sentido  y sigue siéndolo en muchas más áreas. Es un importantísimo referente no sólo de la cultura, sino de la ciudad en general, en muchos aspectos”.

Más allá también de destacar el valor UdeC en el desarrollo cultural penquista, Paola Aste, experimentada y galardonada bailarina penquista, pone el acento en el posible aporte futuro de la centenaria casa de estudios, para las artes escénicas y su formación de manera profesional.

“La instalación definitiva de una carrera en esta área y así evitar la migración, sería muy importante. La UdeC tiene una tremenda importancia en el desarrollo de la identidad de la ciudad, en el sentido de la expresión de las artes y creo que es fundamental que en esta senda pudiera ampliar y cultivar de manera profesional, es decir, levantar una carrera de artes escénicas. Es una universidad con un prestigio que trasciende las barreras nacionales, de gran prestigio y categoría, todo un orgullo, y en lo pronto sería ideal que pudiera entregarle a los estudiantes la posibilidad de desarrollar y cultivar las artes”.

Concluyendo que “es una falencia que ellos lo saben, las nuevas autoridades lo tienen presente y claro, lo cual es bueno y esperar que en el corto plazo puedan darle curso y cabida a una instancia formativa profesional en este sentido, con las artes escénicas sobre todo”.

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