Autoridades políticas y gremiales valoran el despliegue territorial y la gestión del delegado Julio Anativia, pero algunos cuestionan la falta de resultados concretos en generación de inversión.
• El balance regional combina una evaluación favorable del despliegue territorial y la agenda de seguridad, pero con reparos por la falta de avances visibles en materia laboral y económica.
• Desde los municipios y sectores productivos plantean que el diálogo con el Ejecutivo debe traducirse en decisiones que reactiven obras, entreguen certezas para la actividad local.
• El Gore identifica decisiones valoradas y otras cuestionadas para la zona, mientras plantea aprovechar el escenario para profundizar la descentralización y el traspaso de competencias.
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Este viernes se cumplen seis meses desde que José Antonio Kast asumió la presidencia de la República. A nivel nacional, el período ha estado marcado por cuestionamientos a la conducción del Ejecutivo y por un escenario económico que ha tensionado el inicio de su administración.
En el Biobío, sin embargo, la evaluación toma matices propios. A diferencia del balance nacional, marcado por cuestionamientos a la conducción del Ejecutivo y a su desempeño económico, en la Región del Biobío distintos actores reconocen avances en seguridad y valoran el despliegue territorial, aunque también advierten pendientes en empleo, inversión y reconstrucción.
El delegado presidencial, Julio Anativia, relevó este último punto como uno de los sellos de la administración. Según detalló, durante este período recorrió las 33 comunas del Biobío, buscando compatibilizar las demandas locales con las prioridades del Gobierno.
“Han sido seis meses de trabajos intensos que han parecido mucho más”, sostuvo Anativia, quien destacó avances en seguridad, reconstrucción y empleo. En esa línea, la Delegación informa una reducción de 20 % en los homicidios respecto del período anterior.
En materia de reconstrucción, el balance oficial incluye proyectos de reposición de alumbrado público en Penco, recuperación de sistemas de agua potable rural y obras para fortalecer el acceso al recurso hídrico en sectores afectados por los incendios.

Vista aérea de Concepción / Foto: Cedida.
Consultada respecto de estos primeros seis meses, la diputada Lilian Betancurt (PDG) realizó una evaluación positiva en materia de seguridad. “Se ha notado una mayor presencia del Estado, con importantes operativos en las provincias de Biobío y Arauco”, afirmó, valorando también el trabajo desarrollado en los comités de seguridad de la DPR.
Sin embargo, advirtió que “sigue existiendo una deuda importante en materia de inversión y diálogo con los territorios”. A su juicio, “hoy vemos un empleo que se debilita y un desempleo que preocupa a muchas familias”.
Su compañero de colectividad, Patricio Briones, también tuvo una evaluación favorable de la gestión de Anativia, expresando: “Creo que el delegado presidencial ha estado a la altura de las circunstancias”.
En tanto, el diputado Roberto Arroyo resaltó que “la gestión del delegado ha sido un punto alto. Se ha desplegado con seriedad, conoce la realidad regional y ha mantenido abiertos los canales de diálogo”.
Por su parte, la diputada Francesca Muñoz (PCCH) valora que se haya puesto en marcha la agenda “para avanzar en seguridad, reconstrucción y reactivación económica”.
En el caso del Biobío, según la congresista, el delegado “ha estado en terreno, liderando los comités políticos y aterrizando las políticas públicas a la realidad regional”. De todas formas, reconoció que la zona “aún enfrenta desafíos importantes, especialmente en empleo, conectividad, seguridad y reconstrucción”.
Desde Concepción, el alcalde Héctor Muñoz también entregó una evaluación favorable de la gestión de Anativia.
Para el jefe comunal, Anativia “se ha dedicado 24/7 al centro de Concepción, a la seguridad pública”, y valoró el trabajo conjunto con las policías y la Seremi de Seguridad. Según Muñoz, “han sido claves para esta recuperación del centro de la ciudad de Concepción durante los últimos dos meses”.
Por contraparte, el presidente de la Asociación de Municipios de la Región del Biobío (Amrbb) y alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, describió la relación con el Ejecutivo como “una relación protocolar, que no es mala”, aunque advirtió que esta “no guarda relación con lo que uno espera en términos de avance concreto”.
“Hay un relato sobre lo que se quisiera hacer o lo que se planteó o lo que se prometió en algún momento, pero en definitiva no hay cosas sustanciales”, afirmó.
Fuentes sostuvo que tampoco observa un “avance concreto” en la región y apuntó especialmente al escenario laboral y a la inversión pública. “Basta mirar las cifras en el desempleo y le toca fuertemente a la región”, señaló.
A su juicio, tampoco existe una decisión coherente para impulsar la inversión pública. “No tenemos claridad con respecto al tema de impulsar grandes obras de infraestructura para poder generar así movilidad económica y dar posibilidades de trabajo”, indicó.
“Los privados hoy día no están dispuestos a invertir como todos pensaron. Se prometió que llegando a un gobierno de esas características los privados iban a empezar a invertir poco menos que de manera automática, eso no ha sucedido”, sostuvo.
Por ello, recalcó que “cuando eso no sucede, cuando pasamos por los momentos críticos, bueno, el que tiene que tomar el rol (…) es el Estado de Chile”. Para Fuentes, hasta ahora “la región sigue postergada” y no existe posibilidad de impulsar grandes obras que permitan enfrentar la cesantía.
Desde el rubro forestal, el presidente de Corma Biobío-Ñuble, Alejandro Casagrande, declaró que se valora “positivamente que se hayan generado espacios de diálogo y que exista disposición de las autoridades regionales para escuchar las necesidades y propuestas del sector forestal y maderero”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que el siguiente paso “es que este diálogo se traduzca en acciones concretas”. Con ello, apuntó a materias como “seguridad, certeza jurídica, infraestructura y logística, prevención de incendios y condiciones que permitan recuperar y aumentar la inversión”.
Si bien el dirigente gremial evitó hablar directamente de avances o retrocesos, planteó que “estamos en una etapa en la que es necesario acelerar la implementación de medidas concretas”. También recordó que durante la última década la región ha perdido capacidad productiva, empleos y aserraderos, mientras que la superficie que se vuelve a plantar es menor a la que se corta y resulta insuficiente para asegurar el abastecimiento futuro de la industria.
En materia productiva, agregó que el Biobío tiene “más de 40 mil hectáreas afectadas por incendios y más de 100 mil hectáreas de terrenos forestales sin bosques, que tienen un potencial de recuperación productiva”.
Sobre una mirada general del Poder Ejecutivo en estos meses, consultado por Diario Concepción, el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, entregó una evaluación mixta del primer semestre y marcó diferencias entre decisiones que considera positivas y otras que estima perjudiciales para el territorio.
“Creo que, en el caso de los ministros, ha habido decisiones muy buenas (…) y otras decisiones muy malas”, dijo. Entre las primeras mencionó la decisión del Ministerio de Economía, a través de Sernatur, de incorporar a la Región en las próximas tres fechas del Rally Mundial.
En el extremo negativo ubicó la decisión de congelar distintos proyectos vía concesión, como los corredores del transporte público en las rutas 160, 150 y Concepción-Talcahuano.
Para Giacaman, el escenario actual de la zona debería ser aprovechado como una oportunidad para fortalecer la descentralización. “Hay una oportunidad única de darle un espacio mayor de empoderamiento a las regiones, con el traspaso de competencias”, cerró.