Gremio destaca que Biobío Madera podría generar cerca de 10 mil nuevos empleos.
La reactivación de la inversión, la recuperación del empleo y la necesidad de enfrentar problemas estructurales que afectan al sector forestal marcaron la discusión del Summit Chile Impacta, realizado en Concepción.
En la instancia, que reunió a representantes de la industria, la academia y el sector público, dirigentes gremiales coincidieron en que el Biobío enfrenta un escenario económico complejo y que existen desafíos urgentes para recuperar el dinamismo de una de las actividades productivas más importantes de la Región.
El presidente de CORMA Biobío-Ñuble, Alejandro Casagrande, valoró que el encuentro se realizara en la capital regional, destacando que este tipo de espacios fortalecen la descentralización y permiten que distintos sectores productivos compartan experiencias para enfrentar problemas comunes.
“Que se junten empresas, gremios y actores relevantes de diferentes sectores productivos a hablar de cómo impactan“.
Al referirse al escenario económico, Casagrande afirmó que tanto el país como el Biobío atraviesan un momento complejo, reflejado en una tasa de desempleo cercana al 10% en la Región y en una disminución de la inversión.
A su juicio, uno de los principales factores que frenan nuevos proyectos en el sector forestal sigue siendo la falta de seguridad en algunos territorios.
El dirigente sostuvo que existe disposición para volver a invertir, siempre que se generen las condiciones adecuadas para ello.
“Si la Región es capaz de solucionar el tema de la seguridad, el sector forestal está 100% disponible para volver a invertir“.
Casagrande explicó que el gremio ha definido tres líneas de trabajo para impulsar la recuperación de la actividad.
La primera apunta a incrementar nuevamente la superficie de bosques productivos mediante nuevas plantaciones y la restauración de áreas afectadas por incendios.
La segunda busca fortalecer las estrategias de prevención de incendios forestales, aspecto que calificó como uno de los principales desafíos del rubro y donde destacó el apoyo que ha entregado el Gobierno Regional.

Isidoro Valenzuela.
El tercer eje corresponde al impulso del proyecto Biobío Madera, iniciativa que promueve la construcción industrializada de viviendas en madera mediante la participación de pequeñas y medianas empresas regionales.
Según explicó, este modelo permitiría fortalecer la industria local, evitar el cierre de empresas y generar nuevas oportunidades de trabajo.
Casagrande señaló que la propuesta también puede transformarse en un aporte para el déficit habitacional del país y responder a la demanda de viviendas proyectada por el Gobierno durante los próximos años.
“Podemos ser parte de ese desafío y aportar con más empleo para el país y la Región del Biobío“.
Añadió que, de acuerdo con estimaciones del gremio PymeMad, la consolidación de este sistema podría generar alrededor de 10 mil nuevos puestos de trabajo, siempre que exista una mayor demanda por viviendas construidas en madera.
Respecto de la situación del sector, el presidente de CORMA sostuvo que la crisis que enfrenta la actividad no responde únicamente al contexto económico actual, sino que se arrastra desde hace varios años debido a una disminución sostenida de la superficie forestal productiva y del empleo.
“Hemos perdido alrededor de 50 mil empleos en los últimos 10 años“.
El dirigente agregó que el escenario también está influido por factores coyunturales, como la baja en los precios internacionales, una menor demanda por productos forestales y procesos de modernización que distintas empresas han debido implementar para mejorar su competitividad.
No obstante, manifestó su expectativa de que las condiciones comiencen a mejorar durante el próximo año.
Por su parte, el gerente de Patrimonio y Sustentabilidad de Arauco, Juan Anzieta, coincidió en que la industria atraviesa un ciclo económico complejo, aunque afirmó que este tipo de períodos han sido parte de la historia del sector y que existen razones para mantener una visión optimista.
“Hoy hay un ciclo bajo de precios, pero hay que mirar hacia adelante con optimismo”.
El ejecutivo explicó que la compañía continúa desarrollando proyectos industriales tanto en Chile como en Brasil, mientras mantiene iniciativas sociales y ambientales en los territorios donde opera, con el propósito de fortalecer su vínculo con las comunidades.
Entre esas acciones, destacó programas destinados a abrir espacios forestales al uso comunitario, impulsar proyectos conjuntos con organizaciones locales y reforzar el trabajo preventivo frente a los incendios forestales.
Anzieta afirmó que la prevención constituye una responsabilidad compartida entre empresas, municipios, organismos públicos y la propia ciudadanía, especialmente considerando la experiencia de las últimas temporadas.
Si bien indicó que la empresa ha logrado disminuir la ocurrencia de incendios en sus predios, advirtió que un solo evento fuera de control puede provocar importantes pérdidas ambientales, sociales y económicas, por lo que llamó a reforzar la coordinación antes del próximo verano.
“Tenemos que estar mucho mejor preparados, en conjunto con las comunidades y las autoridades“.
Finalmente, recordó que la mayoría de los incendios forestales registrados en el país tiene origen humano, por lo que hizo un llamado a la responsabilidad de la población durante la próxima temporada estival.
“En Chile los incendios no ocurren de manera natural“.