En la UdeC fue la final nacional de una competencia que tiene su evento global en octubre en Canadá, y dos de tres proyectos ganadores son de Concepción.
•Chile ya tiene sus tres primeros equipos de escolares representantes del Brilliant Blue Challenge, dos son de Concepción, que competirán en la final global en Canadá.
•La competencia escolar internacional, que se realizó por primera vez en Chile con sede en la UdeC, promueve la ciencia aplicada e innovación para impulsar la economía azul y sostenibilidad del océano.
•En total fueron 8 equipos de distintas ciudades los finalistas del Chile Brilliant Blue Challenge, que destacó el talento y el potencial de las ideas de las nuevas generaciones.
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Chile ya tiene a sus primeros escolares representantes de la competencia internacional Brilliant Blue Challenge, que busca ideas de las nuevas generaciones que permitan impulsar la economía azul y la sostenibilidad del océano, tras desarrollarse la final nacional en la Universidad de Concepción (UdeC) este lunes 24 de agosto que dejó a dos equipos locales entre los tres ganadores que llegan a la final global en Canadá.
La iniciativa propicia la innovación y ciencia aplicada para desarrollar soluciones para el océano en tres categorías, a nivel internacional es avalada por el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y este 2026 se realizó por primera vez en Chile por organización del Centro de Investigación Oceanográfica Copas Coastal de la UdeC, PVM Consulting y la ONG canadiense Brilliant Labs, y con respaldo del Grupo de Trabajo de Cultura Oceánica del Comité Oceanográfico Nacional de Chile (Cona).
Energía renovable marina, sistemas autónomos y vida marina saludable son las categorías a las que postularon equipos escolares de entre 12 y 18 años de todo Chile para participar en la primera versión del Chile Brilliant Blue Challenge, cuyo trabajo partió en abril y quedaron 8 como finalistas que llegaron a la Facultad de Ciencias Oceanográficas de la UdeC para presentar sus proyectos ante un jurado.
Tras lo que reconocieron como una difícil decisión por la calidad de las iniciativas, se definieron a los tres ganadores que llegan hasta la final internacional que se desarrollará del 16 al 18 de octubre en la ciudad de Dartmouth en Nueva Escocia.
En energía renovable marina ganó la propuesta de “Ocean Pulse”, compuesto por los estudiantes del Instituto Humanidades Concepción Francisco Fuentealba, Noah Wellington, Alfonso Placencia y David Larrucea.
Para sistemas autónomos marinos el primer lugar quedó en manos de “Marine Guardians Lab”, equipo liderado por la estudiante Constanza Sáez del Colegio Inmaculada Concepción, e integrado por Vicente Muñoz del mismo colegio, Amelia Téllez del Colegio San Ignacio Concepción, Emir Meliman del Liceo Alemán del verbo divino de los Ángeles y Martín Giacaman del Colegio Aurora de Chile de Chiguayante.
Y en vida marina saludable se eligió a “Filterwool” que integran las jóvenes Emilia Quijada, Diana Urrutia y Monserrat Barría del Liceo Bicentenario Altos del Mackay de Coyhaique.
“Estamos orgullosos por todo el esfuerzo, todos los meses de trabajo, y contentos de representar a Chile en Canadá y poder seguir desarrollando este proyecto para proteger el pingüino de Humboldt”, manifestó Constanza Sáez, estudiante de segundo medio y líder de “Marine Guardians Lab”.
El proyecto de este equipo es un dron marino capaz de detectar con inteligencia artificial los escapes de salmónidos desde jaulas, para evitar que lleguen a ecosistemas naturales donde habitan especies de flora y fauna nativa que se vuelven vulnerables a la presión de las especies exóticas, con particular foco en el pingüino de Humboldt que actualmente tiene un estado de conservación clasificado como “En Peligro” en Chile.
En la misma línea, el joven Noah Wellington, expresó que “nuestro equipo ha trabajado bastante duro estos últimos meses, y siento que aún nos faltan hartas cosas por mejorar, pero estamos muy felices por representar a Chile”.
La propuesta de “Ocean Pulse” es un modelo de boya undimotriz para la generación de energía a partir de la fuerza y el movimiento de las olas en la Isla Santa María de Coronel, para dar mayor autonomía y abordar la dependencia a energía por generadores que usan diésel que debe llegar desde el continente a través de embarcaciones que en ocasiones no logran arribar, por motivos como condiciones meteorológicas desfavorables, provocando desabastecimiento.

Elías Cortés
Desde la organización del Chile Brilliant Blue Challenge destacaron la alta calidad y gran potencial de aplicación e impacto de todas las propuestas finalistas.
“Todos los trabajos demuestran una tremenda innovación y cuidado del océano desde muchas aristas. Además, es súper localizado: aplicación en tal comunidad o tal problemática. Eso habla que no es algo sólo por curiosidad, sino que tiene una aplicación y está abordando una problemática que es algo súper relevante en la ciencia”, sostuvo Paúl Gómez, coordinador de Educación y Outreach de Copas Coastal y presidente del Grupo de Trabajo en Cultura Oceánica del CONA.
Paola Vega, CEO de PVM Consulting, expresó que “fue impresionante ver el potencial que tenemos en las aulas. Los chicos están súper interesados en cambio climático y conservación de la naturaleza, y no sólo como observadores, también quieren ser parte del cambio, les interesa vivir en un mejor contexto, y de maneras muy innovadoras”.
Por ello no sólo fue difícil escoger los tres ganadores, además se ofreció a los otros equipos la posibilidad de mostrar sus ideas en otros espacios para que se puedan vincular con empresas que pudieran financiar y les permita desarrollar los proyectos.
Los intereses, talentos e ideas de quienes se educan en las aulas que permitió explorar la competencia resaltan la importancia de desarrollar iniciativas que permitan acercar el océano, la ciencia e innovación a las nuevas generaciones, y visibilizar y valorar sus propuestas.
“Estoy 100% segura, porque llevo años trabajando en investigación científica y publicando con alumnos de colegios, que escolares deben hacer investigación. Porque si no a la universidad llegan castrados, se pierde la creatividad, y es distinto cuando desde pequeños participan en estas instancias. Son curiosos, ven un problema, se plantean preguntas e hipótesis, buscan respuestas, y esa es un forma también para resolver las cosas en la vida”, manifestó Juana Torrejón, profesora de biología e investigadora que acompañó como mentora al equipo del Colegio Etchegoyen de Talcahuano que participó en la competencia.
La convicción la comparte la joven ganadora Constanza Sáez: “es importante que la juventud se motive y esté presente en el área de la ciencia, porque es nuestro desarrollo, nuestro futuro, lo que nos va a hacer encontrar respuestas a diferentes problemas”.
Para Paúl Gómez es también esencial fortalecer la cultura oceánica en un país que depende del mar en varios sentidos, con sus más de 6 mil kilómetros de costa en línea recta y más de 83 mil kilómetros al considerar su compleja geografía de islas, fiordos, canales, penínsulas y golfos en Chile: transporte, recursos y economías.
Frente a ello, Paola Vega relevó como clave mostrar al mar como espacio de cuidado y también de desarrollo profesional y productivo sostenible. “Es muy importante que como adultos podamos abrir espacios y queremos que Concepción se transforme en una zona de interés en jóvenes de otros lugares, donde vean un espacio de desarrollo profesional”.