Ciencia y Sociedad

Día Internacional de los Océanos: qué se celebra este 8 de junio y su importancia en Chile

Por: Diario Concepción 08 de Junio 2026
Fotografía: Felipe Jorquera

Por Matías Del Río

Este 8 de junio se celebra el Día Internacional de los Océanos, instancia en la cual se resalta su importancia ecosistémica, los avances mundiales en términos de protección y lo lejos que aún se encuentra la sociedad de alcanzar una conservación total.

Los océanos cubren el 70% de la Tierra y contienen, aproximadamente, 250.000 especies conocidas. Asimismo, producen el 50% del oxígeno del planeta y absorben entre el 25% y el 30% del dióxido de carbono mundial. Todo esto nos lleva a una conclusión clara: los océanos tienen un valor invaluable. Es por esto que, desde 1992, las Naciones Unidas establecieron cada 8 de junio como la jornada que marca el hito de conservación y protección de nuestros ecosistemas marinos.

Chile y el mar

“Y ese mar que tranquilo te baña”, se escucha en el himno nacional que a diario se entona en varias partes del país. Y no es casualidad: tomando en cuenta su longitud real, el borde costero nacional se estima en 6.435 kilómetros. Este dato pone en relevancia fechas como el 8 de junio. Pero, ¿qué hacemos y qué sabemos al respecto?

Por un lado, nuestras costas no son ajenas a los problemas derivados del cambio climático, la contaminación y la desaparición de especies. Esto no solo afecta a los ecosistemas, sino que también produce impactos directos en nuestra economía. Este año, por ejemplo, se ha detectado una disminución en la presencia del jurel en la región del Biobío. Según Aquiles Sepúlveda, director del Instituto de Investigación Pesquera (Inpesca) de Talcahuano, esto es producto de un aumento en la temperatura de las aguas relacionado con inusuales olas de calor, evidenciando el frágil estado del equilibrio que mantiene con relativa salud a estas extensas masas de agua salada.

De hecho, un reciente informe global (Planetary Health Check) advierte que la humanidad ya superó 7 de los 9 “límites planetarios” de seguridad. De manera preocupante, la acidificación de los océanos es uno de los umbrales que ya ha sido transgredido, lo que debilita la capacidad de los ecosistemas para sostener la vida y enciende las alarmas en días como el que hoy se conmemora.

No obstante, por otro lado, no todo son malas noticias. Chile es una de las naciones que más se ha comprometido con la meta internacional 30×30, un programa impulsado por la Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y las Personas (HAC, por sus siglas en inglés). Esta alianza intergubernamental, co-presidida por Costa Rica, Francia y el Reino Unido, busca que los Estados protejan y gestionen, al menos, el 30% de sus territorios marítimos y terrestres.

En la región del Biobío, la Universidad de Concepción es reflejo de estos esfuerzos. En abril de este año, la casa de estudios asumió la coordinación para Sudamérica del programa Global-ONCE de Naciones Unidas. La meta es utilizar la costa de Chile como laboratorio para investigar cómo el océano puede capturar carbono y actuar como una solución basada en la naturaleza frente al calentamiento global. A esto se suma el Centro de Investigación Oceanográfica COPAS Coastal de la UdeC, un espacio clave de diálogo y coordinación entre instituciones, empresas y la academia respecto a las ciencias del mar y la Tierra.

Del mar a la cultura

Otro ámbito destacado en Chile y, sobre todo, en la región del Biobío, es la especial conexión entre la cultura y nuestro mar. Ejemplo de esto es el Marcinefest 2026 (Festival Internacional de Cine de Mar en Concepción), que concretó su cuarta versión este año. Como broche de oro del certamen, el largometraje documental chileno “Sincronía” se quedó con el primer lugar. En la pieza audiovisual, la cineasta Caro Bloj explora la historia de dos mujeres y su profunda pasión por el entorno marino.

De las fosas del mar a la Tierra

Finalmente -y no menos importante- en este Día Internacional de los Océanos, la larga y angosta faja de tierra a la que llamamos hogar reafirma su propia importancia científica mundial a través de dos hitos recientes.

En primer lugar, destaca la expedición chileno-china “JCATE 2026”, que exploró a más de 8.000 metros de profundidad en la Fosa de Atacama, sacando a la luz descubrimientos biológicos únicos, como el encuentro con peces de “sangre roja” que habitan en la oscuridad total de este accidente geográfico. Sumado a lo anterior, en este mismo hito, Chile destacó por la participación femenina: las investigadoras nacionales Valeria Cortés Rivas y Paola Peña Nocetti hicieron historia mundial al convertirse en las primeras mujeres en descender al fondo de la Fosa de Atacama (a más de 7.500 metros), abriendo paso al estudio de sismos y tsunamis directamente desde el lecho marino.

En segundo lugar, tenemos el Cañón submarino del Biobío, una importante formación geológica que alcanza los 2.000 metros de profundidad frente a las costas del Valle de la Mocha. Este espacio es, entre otras cosas, el hogar de variadas especies de cetáceos, convirtiéndose en una verdadera carretera de ballenas. Esto ha fomentado el turismo de avistamiento en la zona y, por consiguiente, una mejora en la relación entre los humanos y la naturaleza; un avance significativo si consideramos que allí mismo, hasta el siglo pasado, existía una industria ballenera dedicada a su caza.

Un compromiso hacia el futuro

El Día Internacional de los Océanos nos recuerda que el mar no es solo nuestro límite geográfico natural, sino el motor que sostiene nuestra biodiversidad, clima e identidad cultural. Desde la investigación pionera en las aulas de Concepción hasta la exploración de los rincones más profundos e inhóspitos del planeta, Chile demuestra que tiene las capacidades para liderar la conservación marina. El desafío actual es que estas voluntades, descubrimientos y compromisos se traduzcan en acciones permanentes, asumiendo de forma urgente que cuidar el océano es, en definitiva, proteger nuestro propio futuro.

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