Opinión

Con la camiseta puesta

Por: Diario Concepción | 09 de Junio 2017
Fotografía: Diario Concepción

Por: Renato Segura
Director de ProChile Región del Bío Bío

Cruzar a la vereda del frente, no siempre es una decisión trivial. El desconocimiento de las reglas del tránsito, la insuficiente capacidad auditiva para detectar las señales de advertencia; una vista poco desarrollada para anticiparse a las situaciones de peligro o el temor natural, la desconfianza o el desconocimiento de los mecanismos de seguridad que ofrece el sistema, son razones de peso para desalentar a muchos peatones a cruzar la calle.

En el sistema económico y administrativo chileno ocurre un fenómeno similar. La asimetría de información y el aumento en la aversión al riesgo, son factores que frenan las decisiones de inversión. El centralismo administrativo y económico del país y el insuficiente traspaso de competencias a los agentes públicos y privados locales, han frenado el fortalecimiento y desarrollo de las regiones del país.

Mientras las oportunidades pasan, la comunidad regional observa con impotencia el retroceso relativo de las variables económicas y sociales de su territorio.

Por mucho tiempo, se asociaba al desarrollo de un determinado territorio a la calidad y cantidad de la intervención que los órganos del Estado o la inversión privada pudiesen realizar (desarrollo exógeno). Cuando uno de los dos sectores fallaba (Estado o inversión privada), se buscaba atenuar los efectos negativos con las medidas sobrevinientes del sector con mayor fortaleza.

A partir de la globalización económica, sin embargo, la estrategia para enfrentar el desarrollo territorial de los países cambió. El desarrollo endógeno comenzó a emerger con fuerza en varias de las economías más importantes del planeta.

El grado de prosperidad de una determinada localidad, comienza a ser generado por la creatividad y la capacidad emprendedora disponible en el territorio. En este contexto, las comunidades se constituyen en la fuente de acumulación de capital, y son las que facilitan el progreso económico y social.

En este esquema, la descentralización y la transferencia de competencias, son cambios fundamentales que permiten a un país implementar en forma sostenible el modelo de desarrollo endógeno. La iniciativa privada emerge desde y para el propio territorio. El desarrollo y escalamiento de la pequeña y mediana empresa, es una consecuencia natural de la capacidad emprendedora y la creatividad de la población que busca impulsar el cambio y la transformación de su entorno, a través de las iniciativas que favorecen los procesos de acumulación de capital.

El escalamiento empresarial, se sustenta en la internacionalización de la matriz productiva local. Bajo este mecanismo, la población lleva al mundo su cultura, productos y servicios. Por lo tanto, la tarea de Internacionalizar el sistema productivo, descentralizar el sistema administrativo y económico del país y transferir las capacidades requeridas, son elementos suficientes para que, todos y cada uno de los chilenos y chilenas, nos pongamos la camiseta al momento de jugársela por el desarrollo de su territorio y su gente.

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