Economía y Negocios

Los desafíos que dejó el Erede 2017 en una coyuntura compleja para la Región del Bío Bío

Por: Felipe Placencia | 24 de Agosto 2017
Fotografía: Romilio Pasmiño G.

Sin duda el Encuentro Regional de Empresarios, Erede 2017, se realizó en una jornada marcada por un difícil contexto que responde al lema de esta versión “Aquí y Ahora”: enfrentar la inevitable separación del Bío Bío y Ñuble, los cuatro trimestres de crecimiento negativo consecutivos (un año) y, al parecer, la falta de interés de los candidatos presidenciales de escuchar y entender el pulso de la segunda Región más importante de Chile (Piñera y Guillier se bajaron, por ende, la organización prefirió suspender el debate con los otros candidatos). Lo mismo con la ausencia de la Presidenta Bachelet, quien este año no fue invitada, tras marginarse en el último momento en la versión 2016.

El día de ayer, si se tratara de un esperado capítulo de Juego de Tronos, sería algo así como la reunión de los reyes de Westeros para debatir sobre cómo enfrentar al temido Rey de la Noche: en este caso la desaceleración del país y de la Región. Analogía que no es antojadiza y que surgió después de la exposición del intendente Rodrigo Díaz, cuando mostró como ejemplo de desarrollo social un video de orquestas infantiles tocando el tema principal de la aclamada y popular serie.

Pero fue el presidente de Irade, Eduardo Abuauad, quien partió la jornada hablando con franqueza, y criticando el actuar del Gobierno tras la escisión de Ñuble, dejando a Bío Bío desmembrado y débil. Cuestión que, en sus palabras, no hace sino encarecer el gasto público, propiciando una Región de Ñuble por razones más políticas que económicas, con un nivel de despilfarro estatal que genera más incertidumbre. Sin embargo, también hizo un mea culpa: que el sector privado, los empresarios también deben poner la mano en el corazón y atender las inquietudes ciudadanas, mejorando la responsabilidad social.

La intervención del intendente Rodrigo Díaz, partió con un tono de sorpresa. El discurso de Abuauad sacudiría a cualquiera . No obstante, la primera autoridad regional estaba preparada, ya que enumeró los logros de la gestión de Gobierno con enfoque ciudadano. Esto es: fortalecimiento de áreas verdes, plan de descontaminación, apoyo a las iniciativas de gas; licitaciones de hospitales públicos ( Chillán y tercera etapa de las Higueras de Talcahuano); la disminución de la brecha entre pobreza por ingreso y multidimensional; como también el resultado del PIB Regional 2016 que arrojó un 2,1% versus el nacional de un 1,9%.

Prosiguió con el reordenamiento de San Vicente, el próximo Parque Tecnológico y la internacionalización regional con China ( Provincia de Hubei) y Neuquén; el teatro regional y el financiamiento de REC y que la Estrategia Regional de Desarrollo seguirá jugando un rol fundamental con el apoyo del sector privado.

“Ñuble, una mala idea”

Ya más en frío, entre fotos de rigor, se procedió a la ronda de prensa. Ahí el presidente de Irade, Eduardo Abuauad, declaró que “represento lo que pensamos, que es mala idea separar Ñuble. No tiene un sentido lógico, ya que tiene baja calificación. Desmembra una región muy importante y pone un costo adicional que la verdad no se ve ningún fruto a favor. Arica y Parinacota y la Región de los Ríos, la verdad, no han tenido mayor inversión y esa es la conclusión. Ahora desearles suerte y que funcione. Los gremios llegamos tarde a la discusión, es el mea culpa”.

En tanto, el intendente Rodrigo Díaz, aseguró que se queda con lo central del evento, “en que se mira al futuro. Sin planes de Gobierno, como ha sido la tradición, sino que con una estrategias a 15 años plazo”.

Añadió: “agradezco a Eduardo Abuauad, en la mirada constructiva de futuro, que crear confianza partir de los consensos que existen en la región, es un hecho relevante. El próximo Gobierno no puede discutir si somos una Región logística, un área metropolitana, si logramos desarrollo a través de la ciencia y tecnología. Eso está construido”.

Sobre la sentida separación de Ñuble, dijo que “así como ya trabajamos con Maule, la Araucanía y Los Lagos, se debe trabajar ahora en conjunto” y que para nada se trata de un divorcio.

El primer panel “Perspectivas y Señales Económicas” tuvo culpas y muchos “mea culpa”. Por ejemplo, el ex ministro de economía, Juan Andrés Fontaine, acusó malas reformas ( Tributaria, Laboral y Previsional en curso), que dejarán al país en estrechez presupuestaria, proyectando un crecimiento no superior al 1,4%.

Luego, el presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín, dijo que el Estado se ha idealizado demasiado y llamó a no estigmatizar al sector privado, pese a que reconoció que propiciaron la poca credibilidad del pasado sistema tributario y hoy las actuales AFP y que se ha llegado tarde al debate. Y propuso desafíos: hacer buenas políticas públicas y a modernizar al aparataje estatal.

Finalmente, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, apuntó el bajo crecimiento a causas internacionales y que el pésimo nivel confianza de la sociedad (en general) se debe en parte al financiamiento irregular de la política desde el sector privado como un misil del cual “todos somos culpables” y que por ende, las reformas eran necesarias para dar una señal.

Etiquetas