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Reproducción asistida: Postergación de la maternidad y enfermedades son las principales causas de infertilidad

Por: Mauro Álvarez | 10 de Julio 2017
Fotografía: Gentileza IMR Sanatorio Alemán

En Chile las tasas de infecundidad se han mantenido en alrededor de un 15% la última década. Según la OMS 6 de cada 10 parejas son infértiles a nivel mundial.

El próximo año se cumplen 40 años del primer procedimiento de reproducción asistida que dio como resultado el nacimiento de Louise Brown, la primera niña concebida a través de fertilización in vitro en el mundo. Desde entonces más de un centenar de nacimientos se registran en el planeta a través de esta técnica.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, 6 de cada 10 parejas son infértiles y dentro de las posibles soluciones que se les dan, se encuentran los tratamientos de fertilidad asistida.

La infertilidad es transversal, no distingue nivel socioeconómico, por lo tanto son pocos los que están libres de poder necesitarla alguna vez. En Chile las tasas de infecundidad se han mantenido en alrededor de un 15% y principalmente se asocia al retraso de la maternidad, tras privilegiar el  desarrollo profesional y personal de muchas mujeres, que prefieren ser madres pasado los 37 años y enfermedades propias del sistema reproductivo.

El postergar la maternidad tiene sus riesgos si se prefiere ser madre desde los 38 años en adelante, principalmente por el envejecimiento de los ovarios, ya que no sólo es más difícil conseguir un embarazo, sino que, una vez que este se produce, hay menos posibilidades de que nazca un bebé sano, se desprenden de estudios en el tema.

Es por esta razón que los médicos recomiendan que si se quiere ser madre a mayor edad, congelen sus óvulos antes de los 36 años cuando estos están en mejores condiciones.

La labor del IMR de Sanatorio Alemán

El Instituto de Medicina Reproductiva lleva 20 años realizando tratamientos de fertilidad, acreditados por la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida.

“Hacemos tratamientos de coito programado, inducción de ovulación, inseminación intrauterina y fertilización in vitro,  ya sea con óvulos propios u óvulos donados,  estudios cromosómicos para saber el sexo del embrión y lo que está de moda hoy en día que es la preservación de fertilidad, que es cuando las mujeres quieren postergar la maternidad y vitrifican sus óvulos para vivir la maternidad una vez que tengan las condiciones para hacerlo, en un banco de óvulos”, indicó Valeska Jara, Matrona y  magister en salud reproductiva, del Instituto perteneciente a la Clínica Sanatorio Alemán.

Valeska Jara, Matrona Instituto de Medicina Reproductiva.

-¿Cuáles son los tipos de infertilidad que existen?

-En el caso de la mujer existen dos tipos: La infertilidad primaria, o sea aquella mujer que nunca tuvo hijos anteriormente, o que haya abortado y la infertilidad secundaria, en la que mujeres que han tenido hijos, no han logrado volver a concebir en una segunda oportunidad.

En el caso de los hombres se debe principalmente a espermatozoides con alguna anormalidad o a un número insuficiente de estos.

La raza humana es un 30% fértil en comparación a las otras especies, por lo tanto no es de extrañar que en muchos casos las parejas sean incapaces de lograr un embarazo espontáneo después de un año de relaciones sexuales en forma regular, sin la utilización de un método anticonceptivo.

“Las causas son principalmente femeninas, con alrededor de un 40%, la masculina que es alrededor de un 30%, mixta que alcanza un 20% y de causa desconocida que es alrededor de un 10% de los casos, que son los caso más complejos”, explica Valeska Jara.

Por lo tanto no es de extrañar que muchas parejas penquistas acudan a solicitar orientación y servicios por infertilidad, requiriendo de apoyo terapéutico y del empleo de tecnologías de reproducción asistida,  como la inseminación artificial y la fertilización in vitro.

Pero acceder a estos procedimientos tienen un alto costo, alrededor de 3  millones 750 mil pesos a 4 millones 500 mil pesos, dependiendo de la complejidad, por lo tanto no todos pueden acceder y si se quiere acceder a través de los programas de gobierno,  las listas de espera son largas y sólo dan derecho a un intento.

Tipos de procedimientos

La matrona a cargo del Instituto de Medicina Reproductiva explica que antes de optar a un tratamiento de reproducción asistida es necesario realizar una inducción de ovulación, lo que aumenta un 10% las posibilidades de concebir, “este procedimiento imita el proceso natural mediante el cual el organismo femenino elimina un solo óvulo y que, por distintos motivos, no se lleva a cabo espontáneamente y esto se logra a través de dos medicamentos: los antiestrógenos y las gonadotrofinas. Se administra por vía oral durante 5 días, entre el tercero y el quinto día del ciclo menstrual, estimulando la hormona antimülleriana, que segregan los folículos ováricos y de esta forma se puede medir la reserva ovárica de cada paciente”.

Si esto no funciona se opta por la Inseminación intrauterina (IIU) que consiste en introducir espermatozoides dentro del útero en forma coordinada con el momento en que la mujer está ovulando (liberación del óvulo por el ovario) de modo que aumente la probabilidad de que ocurra la fecundación. La colocación de los espermatozoides directamente dentro del útero acorta el viaje hasta las trompas de Falopio; por lo tanto, existen mayores posibilidades de que más espermatozoides se acerquen al óvulo.

En tanto la Fertilización in vitro (FIV) los óvulos son recogidos a partir de los ovarios, siendo posteriormente fecundados con los espermatozoides en condiciones de laboratorio. Los embriones así obtenidos son posteriormente transferidos al útero de la mujer.

Si existen problemas muchos más serios para poder fecundar un óvulo ,se opta por la Inyección Intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), en la cual se extraen y seleccionar los mejores espermatozoides del hombre, los que serán utilizados para la fecundación de los ovocitos. “Esta técnica surgió para tratar los casos de infertilidad masculina severa como la oligospermia o la astenospermia, en los que otras técnicas como la inseminación artificial o la FIV no permitían lograr el embarazo”, explicó Jara.

En el caso que el ICSI no funcione, se opta por la técnica de Fertilización in vitro PICSI, la cual fue diseñada para mejorar la práctica de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides y consiste en seleccionar sólo un espermatozoide e inyectarlo en el óvulo para lograr la fertilización, este es el procedimiento más caro, pero el más efectivo.

Las experiencias de madres sometidas a fertilización asistida

“Me detectaron un embarazo ectópico, me operaron y me sacaron una trompa, tras esto me hicieron una laparoscopia para revisar si la otra trompa estaba en buenas condiciones, la que resultó negativa y también me la extirparon, por lo tanto tuvimos que optar por Inseminación intrauterina en el IMR, la que tuvo como resultado a mi Montserrat que hoy tiene 7 meses”, expresó Jacqueline Ayala.

Jacqueline Ayala, Hector Fuica y Monserrat Paz Fuica

El embarazo que se desarrolló en la Trompa de Falopio  pudo haberle costado la vida, ya que es potencialmente mortal para la madre, sus causas son desconocidas y generalmente produce que esta no pueda volver a quedar embarazada de forma natural, teniendo que optar por la fertilización asistida como fue el caso de Jacqueline, quien optó por la IIU tres años después de sufrir su perdida.

Para Karen Pincheira, en tanto la experiencia fue totalmente distinta, su esposo antes de conocerla sufrió un cáncer testicular, por lo tanto se le recomendó vitrificar sus espermatozoides en un banco de esperma de la ciudad de Santiago, por lo que el único camino era la reproducción asistida. Optaron la Inyección intrauterina, que no resultó, luego vino el ICSI que tampoco funciono, quedando como única alternativa la Fertilización in vitro PICSI, dando como resultado a su hijo “Toñito” de hoy 3 años.

“El proceso fue demasiado desgastante emocional y físicamente hablando, el tener que inyectarme hormonas para acelerar los procesos hizo que subiera de peso y si a eso le sumas el que no resultara era terrible. En cuanto al dinero eso era lo de menos, de alguna manera se solventaba, nosotros estábamos decididos a ser padres y con el PICSI resultó…quiero ser madre otra vez, pero no me siento preparada aún para pasar nuevamente por el proceso, el que no resulte es tremendo y muy doloroso”, comentó

El Centro de Medicina Reproductiva posee un banco de óvulos hace muchos años, en un principio era sólo para mujeres que sufrían de cáncer, como medida de precaución por lo invasivo de los tratamientos de quimioterapia y radioterapia, “hoy el banco de preservación de la fertilidad está abierto para todas las mujeres que desean postergar su maternidad para después de su desarrollo profesional”, explicó Valeska Jara.

La vitrificación es un proceso de solidificación en el que los ovocitos son tratados con sustancias criopotectoras y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196º C. Los pasos son los mismos que los de un ciclo de FIV: estimulación del ovario con hormonas, aspiración de los ovocitos, y en lugar de inseminarlos y fecundarlos, se realiza la vitrificación (técnica Cryotech) quedando almacenados después en nitrógeno líquido. El procedimiento tiene un costo inicial de $2.500.000 y una mantención mensual de $20.000.

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