Adultos mayores y jóvenes que, probablemente, concurrían a las urnas por primera vez, se confundieron en locales de votación pocos habituados a la masiva respuesta ciudadana ante el llamado a sufragar.
Ocho personas llegaron hasta el frontis de la Catedral de Concepción, quienes se encadenaron a las escalinatas de lugar y leyeron un manifiesto con sus peticiones.