Más allá de ser un época en que los y las cultoras locales han debido adaptarse y reinventarse, ante la nueva realidad de cuarentenas y restricciones de movilidad, para la mayoría ha sido un tiempo fructífero en producir ideas y nuevos proyectos. Pero también meses de incertidumbre y cargados de complejos obstáculos.
La universidad ha contribuido a la sociedad con cuarenta proyectos generados por académicos de la casa de estudios. Los profesionales siguen trabajando, pese a las dificultades que se presentan día a día.
Aprendimos que mientras una sola persona padezca Covid-19, las demás no estarán a salvo. Y que es fundamental la cooperación para desarrollar e impulsar programas de sanidad pública.