El ministerio de Educación planea que los estudiantes vuelvan a las aulas el 1 de marzo. Sin embargo, no están claras las condiciones de seguridad para los menores y, sin una inoculación de por medio, los padres serán la mayor piedra de tope que deberán sortear.
La primera sería un impulso importante a la demanda, mientras que el segundo ayudaría a reactivar la oferta. También, advierten que mejores expectativas no deben redundar en relajos excesivos.