Destaca el protagonismo de Biobío al recibir pacientes de otras regiones contagiados con coronavirus; sus largas y constantes cuarentenas; así como, también, la pérdida de una de sus principales autoridades de Salud producto del virus; y el inicio de la vacunación, que da una luz de esperanza a sus habitantes.
En estos 12 meses, no hubo un área o sector que no haya sido trastocado por el virus, que todavía sigue entre nosotros. La esperanza, las miradas y los esfuerzos apuntan a que en un año más la narrativa sea otra.
Hace un año, la ciudad esperaba el inicio de clases, se hablaba de la reconstrucción del centro tras los daños que dejó el estallido social y las imágenes de una extraña enfermedad en China estaban aún en segundo plano. Hoy, el impacto del Covid en las clases, en nuestro sistema sanitario, en el empleo o en cómo pensamos la ciencia es patente.
Pese a la ley de protección al empleo y la nueva ley de quiebras, la dimensión de la crisis ha provocado estragos en la economía de personas y empresas.
Parlamentarios criticaron el manejo inicial que tuvo el Gobierno, pero destacaron que el proceso de vacunación ha estado a la altura de las necesidades que han surgido en el país.