El siniestro en el entorno del recinto penquista reabrió la incertidumbre sobre un proyecto que aún no ve obras. En paralelo, se concretó la adjudicación del mercado del puerto.
La seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Claudia Toledo, se refirió al trabajo realizado en los últimos cuatro años.
Al no optar la expropiación, según explicaron desde el Minvu, el Gobierno Regional del Biobío debe acreditar la viabilidad del nuevo modelo de gestión y formalizar los usufructos con los dueños del recinto para hacer la reevaluación de la ficha de inversión.
El Gobierno Regional convocó a la Municipalidad y al Servicio de Vivienda y Urbanización a una instancia para establecer la estrategia de la nueva edificación.
“Queremos tomar un camino que es distinto, donde no se expropien, no se gasten \$17 mil millones, en una condición donde los propietarios sí están dispuestos a entregar los terrenos”, argumentó el gobernador, Sergio Giacaman.
Gobernador y alcalde hicieron un llamado al Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) a que continúe con el estudio de diseño del local, precisamente con la mecánica de suelo.