La seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Claudia Toledo, se refirió al trabajo realizado en los últimos cuatro años.
A meses del cierre de su gestión, la seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Claudia Toledo, realizó un balance del avance regional del Plan de Emergencia Habitacional en la Región, abordando el cumplimiento de metas, la ejecución de proyectos y los esfuerzos desplegados para reducir el déficit de viviendas, en un contexto de alta demanda y presión por acelerar soluciones concretas para las familias.
En conversación con Diario Concepción, la autoridad también detalló el estado del proceso de reconstrucción tras los incendios del verano de 2023, junto con una evaluación de los hitos, aprendizajes y desafíos que marcaron su trabajo al frente del ministerio en la región.
-Con la aprobación de su prórroga, prácticamente el Plan de Emergencia Habitacional se ha transformado en una política de Estado, ¿cuál es el balance en Biobío?
-Hoy ya es una política pública por el solo hecho de continuarla por cuatro años y de todos los beneficios que genera, que facilita, por ejemplo, y pone a disposición terrenos que están en Bienes Nacionales.
Son cosas que el Plan incorpora dentro de las distintas temáticas que aborda y que son vitales para poder tener más y mejores herramientas para atacar el déficit habitacional. El tema del Banco de Suelos es importante y que obviamente trasciende también.
En Biobío superamos las 25 mil viviendas entregadas, que era la última meta que nos habíamos planteado. Ahora queremos ser la región que aporte el 10% del Plan de Emergencia Habitacional a nivel nacional y ojalá un poquito más.
– El Plan no se detuvo con las 25 mil casas en la Región…
-No, para nada. Tenemos más proyectos por entregar. Esos son proyectos que están contabilizados en el contexto del Plan y en el cumplimiento de las metas, pero que falta solamente la entrega de las llaves, lo último, el cierre. Pero se nos vienen otros proyectos más que tenemos en carpeta.
Para poder cumplir con la meta se planificó que los proyectos tenían que iniciar el 2023; máximo el primer trimestre del 2024. Entonces hoy estamos con la entrega de todos esos proyectos que fueron planificados en esa etapa para poder cumplir con la meta y un poco más.
– ¿Hay una alta probabilidad de llegar a las 26 mil viviendas entregadas en Biobío antes del término del Gobierno?
-Ampliamente. Es una posibilidad cierta.
También es importante destacar que son en buenos terrenos, en terrenos bien ubicados, porque nosotros, en la Región, siempre tenemos que poner un más de recursos en esta área, por todo lo que significa hacer los mejoramientos de suelos.
Pudimos, además, atender dificultades que tuvimos en el proceso. Se atendieron a tiempo y lograron que prácticamente todos los proyectos que pensamos podríamos tener ejecutados en este periodo se estén logrando.
No obstante, también tuvimos que resolver temas de presupuesto, porque también tuvimos unas dificultades debido a que el Gobierno Regional se suponía que era una institución aportante en los proyectos que tenían algún déficit de recursos, y finalmente esos recursos nunca llegaron, ni con la administración anterior ni con la administración actual, aunque dimos todas las facilidades. Teníamos un convenio que finalmente nunca se cumplió. Igual eso fue un problema, porque significó que tuvimos que ocupar recursos que teníamos en el paquete que tenemos para proyectos habitacionales.
-¿Cuál fue el motivo que conocieron para que no se hiciera la transferencia de aquellos recursos por parte del Gore?
-Es lamentable. Yo no quiero especular con respecto a las razones. Puede ser que digan que es porque no tienen recursos, no sé, pero no quiero especular. Yo espero que no sea porque es esta administración nada más. Espero que no sea un tema político, porque la verdad nosotros con los temas habitacionales tenemos una mirada súper transversal.
-Por la naturaleza del Ministerio, aparte de construir también ha tocado reconstruir…
-Fue bien intenso porque tuvimos un incendio complejo en 2023 y como bien lo ha dicho el ministro, también había casos de reconstrucciones anteriores que todavía estaban dando vueltas.
En Biobío, son 747 Familias que cumplían con los requisitos para ser beneficiarias del subsidio de reconstrucción y asignamos los 747 subsidios. Está todo asignado. Las familias también escogen vivienda. Eso también es parte del proceso y no es menor, porque la familia va a escoger la vivienda que le va a solucionar su vida post incendio. Entonces también hubo que trabajar eso con las familias, tener alternativas que fueran resolviendo las distintas condiciones de cada una y también es un tema.
Están algunas resolviendo algunos temas técnicos y me contaban que se habían reunido ya para poder cerrar el último grupo que nos queda, que ya son 48 viviendas que están pendientes de iniciar. Entonces ya estamos hablando de la recta final. Entonces nuestra meta obviamente es dejar todas las viviendas iniciadas y un porcentaje importante de esa vivienda también terminada. Tenemos terminadas 437, pero además 171 casos en que la casa está terminada y que están en algún trámite más bien administrativo.
-Seremi, para ir cerrando, son cuatro años los que estuvo en este cargo, desde el inicio del gobierno, ¿cuál es su balance?
-Anoté alguna vez los temas que obviamente son importantes de abordar y que obviamente yo sé que estos van a continuar. Uno, el Plan de Emergencia, que se cumplió y va a continuar porque se prorrogó también su vigencia. Así que en eso estamos contentos. Los corredores de transporte público, que también fue una meta, porque cuando asumimos solamente teníamos el de Collao, que estaba en ejecución, el Par Vial, y logramos sacar adelante el paso bajo nivel. Hoy ya se están haciendo las expropiaciones en el corredor de transporte de Collao. Se resolvió, por lo menos, el tramo que va desde la Universidad del Bío-Bío hasta el acceso a Nonguén.
Además, se están ejecutando los corredores de transporte público en Colón, que con eso terminamos, finalmente, con las dificultades que puede tener un proyecto de esos. Nadie puede decir que no estamos ejecutando obras. Estamos ejecutando también el Puente Esmeralda, que es un proyecto importante, que tenía un puente que ya estaba obsoleto en su estructura y que había que dar una vez por todas a resolver.
El Ministerio de Vivienda no solamente hace casas, sino que también hace infraestructura urbana, parques, entre una serie de otras obras. Esas son cosas que también son importantes destacar como la circunvalación norte en Los Ángeles, que este año va a estar en un periodo de expropiaciones, ya se aprobó su plan de expropiaciones en un sector importante en Los Ángeles.
Uno siempre se queda con algunas decepciones, por ejemplo, el Mercado de Concepción. Nosotros estamos avanzando a través de la ejecución del diseño, van varias etapas, vamos en las consultas ciudad, todo se ha hecho de acuerdo con el convenio, pero todavía estamos en una incerteza, porque no sabemos qué va a pasar. Esto porque hay que modificar un convenio, que se supone que va a cambiar la forma en cómo se va a asumir esa cuadra para poder concretar el proyecto de mercado, que yo creo que es un anhelo de todos.
La idea era poder avanzar. Estuvimos listos con el plan de expropiaciones también para poder generar lo que decía el convenio que firmamos para poder hacerse de esa manzana para trabajar en un proyecto de bien público. Digamos que son factores exógenos que no dependen de nosotros, porque nuestra decisión de ministerio fue que cuando firmamos el convenio, nos comprometimos con el proyecto.
-¿Cómo es el cierre de su trabajo en el ministerio en Biobío?
– En lo personal, feliz de haber estado en un ministerio tan hermoso, agradecida de la confianza del ministro, del Presidente Gabriel Boric, en mi persona. Con las metas del Plan de Emergencia Habitacional y metas que la verdad tenemos claro que mejoran la calidad de vida de las personas.