Lotes, tesis y dos nombres que separan aguas: Javiera Parada y Catalina Pérez. Los próximos comicios de la colectividad igualmente viven días intensos en la Región.
Se insiste en cambiar la prueba, matar al mensajero de las malas notas, una propuesta que no puede conseguir cambios sustantivos en la calidad de la educación, salvo que se decida medir otra cosa que los conocimientos.