Dichos de Mauricio Rojas aludiendo al Museo de Memoria como “un montaje” de la izquierda, originaron su salida de la actual administración, aunque los presidentes de RN y la UDI insistieron en apoyar al escritor.
Con una renovación del 40% de sus miembros, la instancia deberá enfrentar proyectos claves como el Pacyt y una posible actualización de los estatutos con equidad de género.