El escolta estadounidense, de 34 años y 1.91 metros, ya se integró al Campanil, en lugar de Alexander Morillo. “Me gusta mucho atacar el aro, pero puedo hacer muchas cosas más en la cancha”, agregó.
Las dependencias fueron atacadas con piedras y pintura, en el primer ataque de este año. En 2017, se adjudicó seis atentados en Concepción y Talcahuano.