Aquí se cumple perfectamente aquella antigua frase que dice: que no hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo resista.
“Hay gente que se ha enriquecido con esta fórmula de pedir un derecho de aprovechamiento, prácticamente gratis, sólo para especular”, dijo el gerente de la asociación, Héctor Sanhueza. A su juicio, eso sí, una futura modificación constitucional generaría resquemores ante eventuales “expropiaciones”.
La batalla fue dura para nuestras antecesoras, que lograron romper los esquemas y regalarnos el derecho a elegir a nuestros gobernantes.