Fernández Vial organizó y concretó la histórica unión de sus equipos femenino y masculino, jugando el mismo día, en el mismo estadio y cobrando una sola entrada. El desafío es que no sea un espejismo, sino una señal de hacia dónde vamos.
Lo más triste es constatar el profundo daño generado en cientos de niños y sus familias por un sistema institucionalizante.