Pagamos 100.000 pesos por butacas que costaban con suerte 16.000. Pagamos por algo de mala calidad, y todos lo sabían.
El liderazgo en la sustentabilidad que están asumiendo las instituciones de educación superior ha permitido y permitirán mejorar su imagen pública dentro el sector y también mayor reclutamiento de estudiantes que buscan casas de estudios con visiones sustentables y, a su vez, ahorros financieros logrados por la gestión y eficiencia de energía, del agua, gestión de residuos y educación ambiental.