La experiencia demuestra que, producida la reforma, a poco andar la sociedad chilena las acepta de buen agrado. La moraleja es, entonces, que no se debe temer a los cambios”.
Quiero destacar el errático uso que la medida de toque de queda tiene por parte de las autoridades.
Es momento de no restarse de la fiesta democrática y sumar esfuerzos, fe y voluntad para empujar la descentralización como política fundamental para un progreso inclusivo que nos dignifique e iguale independientemente de nuestro lugar de nacimiento o el lugar que hayamos escogido para desarrollar nuestro proyecto de vida.
Lo más normal es pensar en dejar este planeta para irnos a arruinar otro. Ya tenemos algunos descubiertos. Planetas que según sus características se asemejan a la tierra. Tristemente con la tecnología que tenemos hoy, es imposible llegar a ellos.