El impacto de esto en la salud de las personas es innegable. El aislamiento tiene consecuencias, pues existimos en nuestros vínculos sociales, familiares, económicos también.
Nuestra alta vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, nos llevan a entender que los desafíos son cada vez mayores en materia hídrica.
La Comisión Europea propone desarrollar un enfoque que coloque a las personas en el centro del desarrollo de la IA, es decir, crear una IA centrada en el ser humano, protegiendo sus derechos humanos.