¿Cuál sería entonces el potencial deseable y factible de la relación birregional? No se sabe. ¿Estarían los líderes de las dos regiones dispuestos a poner recursos adicionales significativos para fomentar la relación birregional?
Las normas sobre derecho indígena en Chile son eminentemente ruralistas y asistencialistas, no consideran el derecho a la identidad cultural de modo efectivo, ni la posibilidad que éste sea ejercido en zonas urbanas.
El proyecto de Ley incorpora Neuroderechos, tales como el derecho a la privacidad mental, a la integridad psíquica, a la capacidad de decisión, a la igualdad frente a las tecnologías de neuroaumentación y a la protección contra sesgos.
¿Alguien realmente sabe que ocurre? ¿Alguien puede detener este desangre de recursos públicos y de una vez por todas hacer con el dinero asuntos de real utilidad? ¿No será el tiempo de que paren y hagan la pega?