Es urgente que el gobierno cambie la disposición de prohibir a nuestra profesión ejercer su labor en forma óptima en estas fechas, además de flexibilizar en los plazos tanto de declaraciones juradas como de renta, y condonar de intereses y multas por retrasos debido a condiciones que escapan de nuestras manos.
Con el proceso constituyente, creo que en unos años más Chile será un mejor país, y para ayudar a ello debemos generar una nueva Carta Magna para todas y todos.
El dilema de “la última cama” tiene una dimensión sanitaria, ética, moral y política y por ello es más conveniente negar el acceso a una cama UCI mediante criterios de aparente objetividad que reconocer que nuevamente nos enfrentamos al dilema de “la última cama”.