Lo triste es que en nuestra región, Biobío, son 2.341 niños y jóvenes los que abandonaron la escuela. Algunos en sus poblaciones son apuntados con el dedo y los llaman “delincuentes con overol”, porque el prejuicio es enorme. Muchas veces son estigmatizados por los profesores, por sus pares, por los padres de sus pares. Así, ¿quién querría ir al colegio?
El Estado de Chile debe propender a la protección del medio ambiente, sin desconocer los derechos territoriales de los pueblos indígenas.
2019 fue el año en que más incendios forestales se registró en la historia a nivel mundial y con un número récord de espacios naturales protegidos afectados.
El éxito de la república para asegurar un futuro cohesivo e inclusivo depende, entonces, de la buena política, la que comienza en una ciudadanía vigilante que no tolera ni sufraga por populistas, demagogos, caudillos, irresponsables ni por quienes no respetan las reglas básicas de la democracia.