La reciente pandemia ha acrecentado aún más las brechas de género sobre las que se había avanzado las últimas décadas, afectando los salarios, la inserción de la mujer al trabajo, el peso de los roles de cuidado y el lento avance en la corresponsabilidad.
Las reivindicaciones feministas deberían incluir dentro de sus demandas a las mujeres que caminan solas, que duermen arrinconadas, que buscan una falsa seguridad en abusadores
Chile tendrá que expresar internacionalmente, de forma fehaciente, su nueva identidad colectiva, porque los temas que impulse en la agenda internacional deberán ser verosímiles.