Estamos invitados al igual que las grullas, a ser líderes, convergiendo en una misma dirección, al trabajar en equipo para promover el cuidado, protección y conservación del medio ambiente.
Desde nuestro rol en la academia, ponemos a disposición del país profesionales del más alto nivel en el manejo del recurso hídrico, con una ética basada en la sustentabilidad y capaces de aportar desarrollos tecnológicos que mejoren la eficiencia en el uso del agua, para sortear el cada vez más evidente cambio climático.
Solicitamos con suma urgencia la revisión y modificación de dicha ley para que ambos sectores pesqueros puedan volver a tener el legítimo derecho a realizar el trabajo que dignamente nos hemos ganado.
Como dijo Violeta Parra, son injusticias de siglos, y hoy, estamos ante una oportunidad histórica para que el Estado de Chile opte por fortalecer este dialogo y abandone fórmulas fracasadas que desconocen la deuda histórica que tenemos con los pueblos originarios.
Nuestros vecinos, Argentina y Brasil, conocen muy bien la importancia de invertir en el desarrollo espacial.
No dudamos al declarar que la Educación Técnico Profesional efectivamente es un pilar cardinal para el progreso individual y, por consecuencia, del país.