Para las infecciones es importante desarrollar innovación, desarrollo e investigación en nuevas tecnologías que frenen a tiempo la propagación, como vacunas, fármacos, tratamientos específicos y software que realicen seguimiento y proyección estadística de la dinámica de los contagios.
Esta norma constitucional, nos parece, contribuiría decisivamente a construir un país más digno y más justo para todos y todas.
Alejandro Lipschutz Friedman fue uno de los científicos más importantes que impactó la investigación de la antropología chilena en los primeros años del siglo XX, al igual que el científico italiano don Juan Noé, ambos obtuvieron por su trabajo y abnegación la nacionalidad chilena por gracia.
Bajo el contexto actual y la alta positividad de contagios cabe preguntarse ¿Es necesaria la vacunación obligatoria? Creemos que sí.
Es muy positivo que el mandatario electo haya puesto en cuestionamiento esa forma de asignar los bienes y recursos que competen a los intereses de toda la sociedad y el desarrollo de la industria nacional.
¿Estamos realmente utilizando la potencialidad de la tecnología o sólo estamos viendo la punta del iceberg?