La participación informada y el ejercicio del espíritu crítico son elementos esenciales en este nuevo Chile que construimos.
Tenemos que abrazar los cambios que trae la transformación digital, apoyándonos unos con otros en este camino hacia el emprendimiento. Porque emprendedores somos todos y todas.
¿Pero qué tipo de superpoderes serán necesarios para aplicar a esta corta lista? fue una pregunta que este metro y medio de altura de ser humano siempre se hizo. Por su puesto, es sabido que es necesario que tengas una carrera STEM (como Spiderman), o si lo haces en el sector privado que pagues una gran millonada (como Batman), o ciertamente nacer en el lugar indicado (como Superman), pero ante todo, lo principal es gozar de muy buena salud, ya que nadie quiere imprevistos en un ambiente hostil.
Con estos antecedentes a la vista cabe preguntarse: ¿No habrá llegado la hora de mirar la educación con otros ojos? Toda la información está en Google. Google sabe más que yo y que quien está leyendo esta columna; más que cualquier profesor, científico, trabajador o empresario y, por supuesto, más que cualquier político.
Más que educarnos para emprender, debemos aprender sobre la perseverancia y, desde la academia, reforzar las capacidades de nuestros estudiantes y futuros profesionales.
Desde la academia debemos estar profundamente comprometidos con el desarrollo turístico sustentable con las comunidades locales y el medio ambiente, y a ser parte de la construcción de una mejor sociedad.