Ninguna plataforma reemplaza el criterio de quienes conocen la cuenca. Los datos deben interpretarse a la luz de las condiciones locales, las necesidades de los usuarios y las posibilidades reales de almacenamiento y distribución.
Al socavar esa tradición, el gobierno no solo compromete nuestra credibilidad internacional, sino que deja al país peligrosamente en el aire.
Estar preparados también constituye una forma de cuidar la salud y el bienestar de nuestra familia y seres queridos.