También es fundamental distribuir responsabilidades en el hogar y en el trabajo para que la carga no recaiga en una sola persona.
Esto implica un movimiento intenso a nivel de máquinas en todo el territorio nacional, con propietarios que tienen conocimientos muy disímiles sobre los procesos de control.
La deuda pública no es, en sí misma, un problema. Es una herramienta que, utilizada de manera responsable, puede impulsar el desarrollo.