Hay una cadena de valor asociada a la producción de huevos, hay trabajo y familias que dependen de ello, hay que estar alerta.
Quienes han participado en estas iniciativas coinciden en que la pérdida de mascotas se convirtió en una de las consecuencias menos visibles de la catástrofe.
El llamado principal es al resto de la ciudadanía, a entender que se debe actuar con cierta responsabilidad mínima en espacios donde habitan pares.