Sin dudas, poder llevar a cabo prestaciones que desde hace tiempo se encuentran suspendidas es un tremendo desafío humano y logístico para el sistema de salud local.
Algo que se puede ver desde el más estricto sentido productivo, pero además desde la mirada más humanitaria. Esa que entiende y se refiere a la conexión entre las personas y sus animales.
Los municipios son la primera línea políticaterritorial que tiene el Estado con la ciudadanía y muchas veces el dinero escasea para concretar iniciativas locales.
Una vez que termine el Festival de forma inmediata sus efectos se detendrán ahí. No así con los incendios, donde el dolor de las víctimas y las tareas de reconstrucción serán de largo plazo.