En estas circunstancias, compatibilizar el cuidado de los niños y “teletrabajar”, se convirtió en un gran desafío, que en mi opinión, nos invita nuevamente a reflexionar sobre lo siguientes aspectos.
Tras la emergencia sanitaria y las restricciones de movilidad, el país regresa a la “normalidad” prepandemia y con ello la posibilidad de renovar los compromisos para contribuir al desarrollo de la Región. El territorio necesita de un renovado empujón para abordar tareas pendientes y lanzar nuevos desafíos.