En poco menos de dos horas de juego, el trasandino ganó por 6-4 y 6-3. “Sabía que no sería fácil, pero pudo sobreponerse cuando él levantó. Una final se gana como sea”, aseguró.
El proyecto tiene por objetivo optimizar las condiciones físicas y la imagen original del Espejo de Agua de uno de los espacios más representativos de la UdeC.
Juega como delantero representando a Virginio Gómez, donde estudia Ingeniería. El joven de Lirquén cuenta que el fútbol tiene cosas de la vida. Su entrenador lo hizo adaptarse a una nueva posición y él va con todo. “Entonces hay que jugar ahí”, dice.