El año pasado un grupo de investigadores del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) se embarcó a bordo del buque científico AGS-61 Cabo de Hornos, rumbo a la Fosa de Atacama, de 8 kilómetros de profundidad, con el propósito de conocer este inhóspito hábitat.
De acuerdo al reporte médico, el presidente brasileño experimentó un "movimiento intestinal lento y una distención abdominal", por lo que fue "sometido a un pasaje de sonda nasogástrica y la introducción de alimentación parenteral (intravenosa)". El informe no precisa el día en que el mandatario podrá salir del recinto de salud.