Cerca de 2 mil 300 hectáreas han sido consumidas, durante esta temporada, en el Biobío.
Es un plan que desarrolla el Serviu tras el derribo de los bloques que quedaron inhabitables tras el terremoto de febrero de 2010. Incluye parque urbano y centro comunitario.
Ha convertido la recolección de cubiertas plásticas en un símbolo de solidaridad. Con la venta de estos residuos, la organización financia ayuda para quienes padecen esta enfermedad.
La autoridad señaló que se mantiene la Alerta Roja por el fenómeno de calor intenso y que, incluso, se esperan temperaturas que puedan sobrepasar los 30° en el borde costero.