Voluntarios plantaron variedades de Arrayán, Quillay, Corcolén, Espino, Lingues, Olivillos, entre otros. Esta correspondió a la primera de dos tandas de reforestación.
Coincidieron en que la principal falencia del sistema es que estos programas no pasan ningún proceso de revisión para así ser certificados o validados por alguna institución o autoridad.
Esperan recuperar la playa El Morro como solanera y a largo plazo construir una artificial. Urbanismo y seguridad son las claves para la mejora de la comuna.