Al actual académico de la Facultad de Ciencias Jurídicas le tocó sacar a la casa de estudios de un largo período de “congelamiento”. Debió reencantar a la gente con su plantel; enfrentar una fuerte desinversión, y a la vez, nivelar la infraestructura para un estudiantado que había crecido exponencialmente.
Expertos aseguran que es vital protegerlo y conservarlo como testimonio para futuras generaciones. A mediano plazo podría postularse a Patrimonio Mundial de la Unesco, ya que reúne las características de tal reconocimiento.
En su siglo de existencia la universidad ha realizado un trabajo particular para relacionarse con el territorio en el que está inserta y no todo se reduce al campus. La academia ha salido a la calle, como también existe un trabajo de divulgación cultural, científico y deportivo que ya es marca registrada.
Cuando en 1954 la Universidad de Concepción discutía la idea de crear una Facultad de Agronomía, el Ministerio de Agricultura le propuso abrir la Escuela de Agronomía en Chillán, disponiendo el apoyo del Departamento Técnico Interamericano de Cooperación Agrícola y su Plan Chillán. Al año siguiente le cedió a la casa de estudios los terrenos e instalaciones de la Escuela Agrícola, que había sido creada a fines del siglo XIX para capacitar a los hijos de los soldados muertos en la Guerra del Pacífico.