Cuando en 1954 la Universidad de Concepción discutía la idea de crear una Facultad de Agronomía, el Ministerio de Agricultura le propuso abrir la Escuela de Agronomía en Chillán, disponiendo el apoyo del Departamento Técnico Interamericano de Cooperación Agrícola y su Plan Chillán. Al año siguiente le cedió a la casa de estudios los terrenos e instalaciones de la Escuela Agrícola, que había sido creada a fines del siglo XIX para capacitar a los hijos de los soldados muertos en la Guerra del Pacífico.
Estudio elaborado por la UdeC y encargado por la Subdere fue clave para dar luz verde al nuevo territorio. A partir de septiembre pasado, cuando debutó la Región de Ñuble, el plantel ha jugado un papel destacado, poniendo a disposición de las autoridades todas sus capacidades para abordar los nuevos desafíos.
Autonomía del plantel se perdió y dio paso a la época de los rectores delegados, nombrados por la Junta Militar. La UdeC, junto al resto de las casas de estudios del país, entraron en un sueño profundo, en el que se puso énfasis en la especialización profesional, limitando el vínculo con la sociedad.
Recibirán atención kinesiológica, apoyo, talleres y capacitaciones según las necesidades del grupo etario. Edificio está a un costado del edificio consistorial.
Un año lleva dirigiendo la Universidad en la Provincia del Bío Bío, donde la vinculación con el medio y la capacitación, incluyendo la creación del primer magíster, asoman como ejes claves de una gestión que busca conectar a la casa de estudios con la comunidad.
En el nuevo siglo el Campus Chillán de la UdeC centrará sus esfuerzos en proyectar un Ciudad Universitaria, de manera de crear un polo de desarrollo científico, tecnológico y de formación de profesionales en la región. Será una de las múltiples iniciativas con las que la casa de estudios contribuirá al desarrollo local.