El artista, radicado en la capital desde hace varios años, ha dedicado gran parte de su vida a la enseñanza del grabado.
El comediante llega este sábado al Aula Magna del Arzobispado, con una propuesta íntima y que apela a la identificación con el público.
Más conocida como La Canarito, esta actriz de formación vive un presente con apretada agenda.
A punta de autogestión e independencia, en estos lugares son también parte fundamental de la vida artística de la urbe, dándole cabida a artistas locales, nacionales y extranjeros de diversa índole así como también al cultivo de diversas disciplinas que también aportan a lo cultural.