Reunirse en torno a juegos, gastronomía y música cumple una función sanadora irremplazable. Permite a los vecinos pausar la pesadumbre cotidiana, reencontrarse e identificarse en un espacio común de sentido de pertenencia, colectividad, arraigo con lo regional.
“La atención continua ejercida por el Gore y los jefes comunales debe mantenerse firme y coordinada ante el cambio de reglas del juego a mitad de camino”.
Si la investigación logra acreditar fallas en la gestión de la emergencia, el caso podría marcar un precedente sobre el rol de los organismos públicos frente a catástrofes de esta magnitud.
La Región queda en una posición compleja, ya que la infraestructura vial del Gran Concepción no soporta mayores dilaciones.